Páginas

domingo, 28 de febrero de 2010

Carrera de montaña de Borriol (Circular)

"La flotabilidad"

video

Pulsa aquí si no puedes ver el video: VER VIDEO

Bueno, ni mucho menos, pero es lo que buscaba, esa sensación agradable que se ve en sus rostros; lo que vas pensando durante ella y la relajación después del esfuerzo.

¿Y por qué? Pues simplemente:

video

Pulsa aquí si no puedes ver el video: VER VIDEO

Para esta semana me había apuntado en solitario, bueno, con otras más de 700 personas, a la carrera de montaña de Borriol. Según anunciaban iban a ser 25 km con 1200 metros de desnivel acumulado y como la cerveza iba a ser gratis al final de la carrera pues allí que me fui. Esta semana el track también tiene una forma curiosa. La parte superior parece la cabeza de un unicornio mirando hacia la derecha.


Las previsiones meteorológicas para este sábado eran de que venía por el oeste "la tormenta perfecta". Cuando salí de casa chispeaba levemente y más tarde se convirtió en lluvia claramente, pero al llegar a Borriol solo caían unas gotitas. Ese chipichipi se mantuvo hasta que se disparó la carcasa de salida, momento en que las nubes se encogieron del susto y se empezaron a marchar para otro lado. Al final resulta que lo que tuvimos fue "el día perfecto", con ausencia de lluvia, nubladito, sin viento, sin frio y al final hasta salió el sol.

A las 6'30 comenzaban a dar los dorsales y terminaban a las 7'40. Cuando recogí el mío todavía era de noche, al ritmo de "I'm a single lady" de Beyoncé, que sonaba por los altavoces y que siempre me pone... de buen humor.



En los momentos previos a la salida siempre se respira tensión y nerviosismo y todos están esperando que suene de una vez el pistoletazo de salida. Los corredores se lanzaron como locos por la primera subida para intentar mejorar sus tiempos.



Enseguida salimos del pueblo y, subiendo, claro, se pueden apreciar las diferencias viendo a los primeros como ya están lejos en la montaña. Mejor, así nos irán quitando las telarañas del camino.


De todas formas al abandonar la pista y pasar a senda de a uno, se produjo como siempre el primer tapón con lo que recortamos distancias y nos volvimos a agrupar.


Por esta zona estaban todos los almendros en flor y era agradable ir respirando de vez en cuando el aroma de sus flores y el de la hierbaoliva pisada. Con esos olores llegamos al primer puesto de avituallamiento. En esta carrera estuvieron muy bien porque hubo 4 avituallamientos más el de la meta, y muy bien surtidos: con naranja, plátano, dátiles, pasas, pastelitos dulces, galletas de varios tipos, rosquilletas con cacahuete, longaniza de pascua, agua, aquarius... seguro que me dejo algo. Como no me había traído bocata me decidí en esta ocasión por lo salado.


A pesar de tanta gente que sale a la vez, hay momentos en que te encuentras sólo, viviendo entonces la verdadera esencia del caminante y el peregrino secular, el recogimiento, la meditación, viendo lo pequeño que te sientes ante lo que te rodea...

En uno de esos momentos de soledad es cuando se me ocurrió el título de esta crónica. Esto de las carreras es como un montón de pelotitas que se tiran de golpe a un gran recipiente de agua. Cada una tiene su propia densidad y todas se van hundiendo hasta que encuentran el punto de flotabilidad. Las más ligeras enseguida repuntan y ascienden y otras continuan cayendo hasta que luego ascienden un poco y vuelven a caer como con un efecto muelle, cada vez con recorridos más cortos, hasta encontrar su posición.

Recuerdo que yo me preguntaba: "Joer ¿y dónde leches está my punto de flotabilidad?" Porque cuando parece que ya estabas en tu sitio aun venía uno surgido de la nada y te adelantaba. Durante un gran período tenía delante, como a 20 metros, a un participante que tenía un dibujo en la espalda de su camiseta que rezaba: "Soc de Ferro" y no había manera de llegar a alcanzarle. Cada vez que levantaba la cabeza, ahí estaba: "Soc de Ferro", me decía su camiseta hasta que empecé a reirme gritando para mis adentros, como en un típico chiste de Eugenio: "¿Y yo que soy, de calamina, nano?"



Según nos llevaba el track, unas veces teníamos vistas por el Este, otras por el Oeste. En "este" caso podíamos ver el mar y el puerto de Castellón.


Durante unos kilometros coincidí con esta chica y estuvimos hablando de las carreras y tal y tal, mientras cruzábamos los constantes paisajes de almendros en flor. Y luego dicen del Valle del Jerte. La "gerte" flipaba viendo a alguien que participaba en la carrera y que se detenía a hacer fotos y hasta panorámicas y que después se pegaba las acostumbradas carreritas.




Me vino bien el haber hecho la marcha de entrenamiento de la semana pasada para desoxidar mis engranajes y también hacer caso de los consejos de Manolo para que los tuviera en cuenta en la carrera, estudiando el perfil y regulando. De esa manera, durante los primeros 5 km practicamente no corrí. Del 5 al 10 corrí bastante. Del 10 al 20 no corrí nada aunque andaba muy rápido, estando atento a cualquier dolorcillo que se me pudiera presentar. Y del 20 al 25, como me sentía bien, volví a correr bastantes trozos. Incluso me permití aguantar corriendo el último kilómetro y alguno al que pasaba me decía "¿aun te quedan fuerzas?" y yo le respondía "¡¡son las últimas!!"


Antes de empezar la carrera me había planteado unos objetivos. Primero acabar la carrera. Son muchos km y muchas horas y puede pasar cualquier cosa. Segundo que no me doliera nada al acabarla, ni rodillas, ni pies, ni ampollas, ni nada parecido; y tercero bajar, si era posible de las 4 horas y media.

Al final me vi recompensado con los tres premios, acabé la carrera, no me dolía nada y me sentía bien después de un esfuerzo importante e hice un tiempo de 4 horas 24 minutos. Por lo que lo celebré en el avituallamiento de meta con un buen trozo de empanada gallega y dos vasos de cerveza gentilmente patrociada por un tal J. Sánchez al que desde aquí le doy las gracias.

Los datos de mi GPS fueron: Distancia: 24'9 km. Tiempo en movimiento: 4 horas 19 min. Tiempo detenido: 6 minutos, 46 segundos. Velocidad media en movimiento: 5'7 km/h. Velocidad media total: 5'6 km/h. Ascenso acumulado: 1150 m.


Un saludo a todos y hasta la próxima.
Podéis descargaros el track clicando aquí: PABLOONCE
Leer más...

domingo, 21 de febrero de 2010

Aín-Benitandús-Órganos-Alcudia deVeo-Espadán-Aín (Circular)

"A vueltas con el Espadín"

Esta semana Kiquet había propuesto una ruta de entrenamiento. Suelen ser rutas duras y que se hacen a un ritmo fuerte, como lo fue en este caso. Como podéis ver en el mapa topográfico, en el que en esta ocasión el track tiene una curiosa forma de osito mirando hacia la derecha, salíamos de Aín hacia Benitandús, subida a los Órganos, Alcudia de Veo, subir al Espadán, Collado de Íbola y acabar otra vez en Aín.

Los datos de mi GPS al finalizar la ruta fueron:

Distancia: 23 km. Altura máxima: 1.099m Ascenso acumulado: 1483 m. (no sé si será algo menos, pero es lo que marca). Media en movimiento: 4'8 km/h. Media Total: 4'1 km/h. Tiempo en movimiento: 4h 49 m. Tiempo detenido: 49 m
La ruta cuenta, además de la distancia, con la dificultad del desnivel y dos fuertes subidas, los Órganos de Benitandús y el Pico de Espadán.

Siendo poco más de las 07'45 comenzábamos esta ruta cargados de ilusión y supongo que también de incertidumbre, pensando cada uno en cómo la íbamos a llevar. Aquí tenemos una primera muestra de los 5 menos uno, donde Manolo III ya avisa que él iba a volar y los otros dos Manolos, estrenando ambos zapatillas rojas: unas estupendas Salomon.


Al poco de salir de Aín doy una mirada atrás. El Sol está iniciando su camino y todavía lanza sus rayos de forma muy horizontal.

Al rato, al contemplar este campo me vino a la imaginación que tenía un singular parecido con el Cementerio de Arlington en los EEUU, pero a la española. En realidad se trataba de la muestra del enfado de un labriego que ya estaba harto de que Eolo le tirase a tierra los emparrados de sus vides y con este sistema le dijera: A ver si ahora puedes ¿Eh? ¿Olo?



Más tarde cruzábamos un todavía dormido Benitandús e iniciábamos la exigente subida.

Esta ruta ya la hice el año pasado y recuerdo que la subida guardaba unas imágenes muy bonitas. Cierto. Seguían allí.

Hay subidas en que después de hacerlas resulta que arriba no hay bar ni nada, pero en ésta la compensación son estas vistas increibles de las que nunca me canso.



Aquí nos permitimos un leve respiro y continuamos hasta la cima de otro repecho (¡si es que hay que subirlo todo!)




Continuamos. Ahora hacia Alcudia de Veo.

Si las subidas eran durillas, las bajadas las hacíamos trotando, lo cual íba cargando nuestras piernas y yo que me iba parando de vez en cuando a hacer fotos me tenía que pegar las correspondientes carreritas para no perder al grupo.


Llegamos al pueblo pasando por su zona recreativa en la que se puede cargar agua de las fuentes.


Sin detenernos salimos del pueblo en dirección al reto más duro de la jornada: la subida al Pico Espadán. Yo iba todo el rato bromeando, diciendo que vaya con el "Espadín" ese que ni siquiera era tan alto que ni asomaba por las montañas cercanas, incluso me permití una última alegría antes de la subida contando el viejo chiste aquél de "La Giralda que antes no estaba".


Cuando llegamos al inicio de la subida debería haber un cartel que dijera: "Chistosos abstenerse" (refiriendose a mí, claro). Al comenzar fotografié estos dos ejemplares monstruosos de alcornoque, que me parecieron los más grandes que había visto nunca.

Comenzamos la subida con un ritmo fuerte y al rato yo tuve que pararme a beber agua y respirar. No hay más que ver el mapa topográfico para observar que vas todo el rato cortando las curvas de nivel. Me acordé de Juan Carlos y usé el método del tractor, primero un paso, después el otro, respirando y a tu ritmo. Puse la reductora, lo que quiere decir que reduje mi velocidad al mínimo, y párriba. Cuando paraba a hacer alguna foto, no sé oía nada. Era como si hubieran desconectado el mundo y a todos los que habitaban en él:

video

Si no podéis ver el video pinchad aquí:VER VIDEO

Manolo se había adelantado en la subida, perdiéndonos a todos, y Kiquet y el resto, al llegar al último desvío estaban esperándome para que viera desde lejos en qué dirección iban a ir. Se fueron por la derecha mientras yo me quedaba hablando con un grupo que me decían que ellos iban a la cima del Espadán y si me había cruzado con su guía. Yo les dije que no, y que al Espadán iba yo, que se habían pasado el desvío y ya estaban bajando, por lo que me siguieron un tramo. Kiquet había ido hacia el vértice geodésico, que extrañamente no está en lo más alto y cuando íbamos llegando pensaron que Manolo no estaba allí y que habría subido directamente al Espadán. Dimos la vuelta y afrontamos los últimos metros con trepadita final incluida.
No tiene nada que ver, pero en cierta manera me recordó a cuando este verano subimos en Pirineos a la Pica d'Estats, por la trepadita, por el poco sitio que hay en la cima y por lo alto que parece que estás.

Estas son unas panorámicas desde ambas vertientes. Desde una se puede ver Javalambre nevado y por la otra el mar.


Pedimos al grupo que me había estado preguntando antes que nos hicieran una foto de recuerdo y aquí está la muestra.


Comenzamos el descenso por la otra vertiente.

Yo seguía a lo mío, foto carrerita; panorámica, más carrerita.



Atravesamos lateralmente esta estupenda pedrera.



Y al final llegamos al Collado de Íbola, por la senda por donde me quedé con ganas de subir la otra vez. Un poco más adelante hay que desviarse a la derecha, pero en lugar de seguir la que utilizamos en la anterior ocasión, tomamos una que al iniciarla, sale por su izquierda y que es un poco más salvaje. Al final del descenso acaban uniéndose, pasamos por el rinconcito Zen de la otra vez, con su arco y su cascada y llegamos a Aín y a los coches.

Agradecimos a Kiquet esta muy buena salida y en lo particular me dí dos besos a mí mismo por haber podido aguantar el ritmo y porque increiblemente no me dolía nada ¡Estaba entero!

Aunque hoy domingo he de deciros que tengo unas fuertes agujetas en las piernas que hace muuuuucho tiempo que no sentía.

Un saludo a todos y hasta la próxima.
Prodéis descargar el track clicando aquí: PABLOONCE
Leer más...
Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons.