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sábado, 21 de febrero de 2009

PR CV-177.2 Circular Ermita del Remedio - Estenas - Ermita.


“Como un niño con zapatos nuevos”

Como la semana pasada no pude salir y me perdí una gran ruta, ya tenía el mono y a ello se sumó el que estrenaba botas –hecho éste poco relevante pero que acrecentaba mis ganas de caminar y ver cómo se comportaban las nuevas herraduras en la práctica- (aunque durante la semana ya había hecho dos pequeñas saliditas para ir acomodándolas). Llevaba meses buscando unas buenas botas para sustituir las que tenía pero no me acababa de llenar nada de lo que veía hasta que la semana pasada en el Decathlon de Alfafar pusieron a la venta estas botas con un 30% de descuento, con lo que el precio se hacía bastante atractivo. Me gustaron nada más tenerlas en mis manos y les pedí a mis pies que decidieran y tras 20 minutos de dar vueltas con ellas, se pusieron de acuerdo con mis ojos y con mi bolsillo.
Contaba además con la opinión favorable de Salva, que tiene las mismas o unas parecidas y me había hablado bien de ellas.

Esta semana, para la prueba de mis botas José Manuel nos había preparado otra “bricoruta”: “Fácil, sencilla y para toda la familia”. Se trataba de seguir el PR 177.2 desde la Ermita del Remedio, pasando por Estenas y regreso.

Cuando llegamos a la Ermita con los coches la temperatura era de 1º C y había una niebla a la que le costó bastante levantar. No sé si se habían helado las piedras pero las imágenes son contundentes.

En esta ruta nos encontramos con varios ejemplares de árboles monumentales. El más nombrado es el pino de las 4 garras por la peculiaridad de sus 4 brazos. Vimos también varias encinas de un tamaño colosal y al lado de los restos de la vieja casa de los Mancebones, el tronco seco de lo que antaño sería un gran ejemplar de olmo ¡Si se pudiera escuchar todo lo que se habrá dicho bajo su antiguamente apacible sombra!
"A un olmo seco" de Antonio Machado.
Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo,
algunas hojas verdes le han salido.
¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.
No será, cual los alamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.
Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
hunden sus telas grises las arañas.
Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que, rojo en el hogar, mañana
ardas, de alguna misera caseta
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hacia la mar te empuje,
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.
(Lo siento, no he podido resistirme)

Después pasamos por el área recreativa de Los Mancebones.

Atravesando un tupido juncal cuyo piso rezumaba a nuestros pasos, enfilamos la Rambla de Estenas, que si hubiera llevado agua como pensó José Manuel, hubiera sido más divertida…

Almorzamos a mitad de camino, en Estenas, en la plaza de El Reguero, aunque también podría haberse llamado la "plaza de la Buena Crítica", porque tiene unos largos y frescos bancos de hormigón en los que en verano seguro que se sientan los vejetes a dar un buen repaso a los que no se encuentren presentes.
Continuando el PR cruzamos unas frondosas pinadas.

Y a una hora desacostumbrada porque serían más o menos las 12’30, llegamos al final e inicio de nuestra ruta, a la zona de la Ermita, en la que el interior de la arcada lateral se convirtió por momentos en la alfombra roja de los Oscar, de tantos flashes que se disparaban a la vez, y es que la luz y los efectos de la perspectiva hicieron que seguro que todos tengamos muchas fotos repes en nuestras distintas cámaras.

En uno de los jardines que hay alrededor de la ermita vi esta especie de “Oda al árbol” que no está mal aunque pienso que se podían haber esmerado un poco más embelleciéndolo con rimas.

La bricoruta fue de unos 15’6 km., que nos supieron a poco.
Hasta la próxima.

Podréis descargaros el track clicando aquí: ROCACOSCOLLA.

2 comentarios:

  1. jejeje...Siempre estan llenos de humor tus cronicas.
    Gracias.
    y suerte con las botas...

    ResponderEliminar
  2. http://www.ojoshojas.com/magazine.html
    esta es una revista donde tenemos una sección de rutas de senderismo. Un saludo

    ResponderEliminar

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