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domingo, 17 de agosto de 2014

2014 - Congost de Mont-rebei.

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Ruta realizada el 13 de agosto de 2014.

Como comentaba en la entrada anterior, después de hacer la Travesía de los 3 Refugios en Pirineos, que dan la vuelta al macizo del Posets, tenía preparada para el grupo una ruta sorpresa, de la que sólo les había dicho que les iba a gustar y que nos vendría casi de paso camino hacia Valencia.

A pesar de sus preguntas se pudo mantener el secreto y la intriga hasta el final. Ellos decían que si sería una ruta, o la otra y tiraban disparos al aire, pero yo estaba dispuesto a llevarles a ciegas a una ruta que creía que dificilmente olvidarían.

Salimos de Benasque y nos dirigimos hacia Castejón de Sos. Hasta ahí el camino de vuelta coincidía, pero en ese punto les dije que teníamos que desviarnos hacia la izquierda y siguieron haciendo conjeturas mientras avanzábamos.

Seguimos la N-260 hacia el Sur-Este pasando por Bisaurri hasta El Pont de Suert. Cogimos la N-230 hacia el Sur pasando por Sopeira y Puente de Montañana. Nada más cruzarlo, nos desviamos a la izquierda por la C-1311 y al poco nos salimos por una carreterilla por la derecha.

El destino, tras 7 km, sería hacer la ruta del Congost de Mont-rebei en la Sierra del Montsec. Un estrecho cañón donde el río Noguera Ribagorzana pasa encajonado entre altas paredes de roca, haciendo de frontera natural entre Aragón y Cataluña.

Dejamos los coches en el parking de arriba de La Masieta. El de abajo es de pago y cobran 4€ por coche. La ruta es líneal y tiene 7 km desde aquí hasta el albergue (guardado) de Montfalcó y otros tantos de vuelta. Hay gente que primero hace noche en el albergue y la recorre en sentido Sur-Norte. En mi opinión es el itinerario más bonito, ya que se ven de frente las pasarelas verticales en zeta cuando se va llegando a los acantilados que hay que superar y ofrece más impresión de grandiosidad.

 Ésta es la vista que tuvimos nosotros cuando nos acercábamos a las pasarelas:



 


 Y ésta es la perspectiva que se aprecia si se viene desde abajo, desde Montfalcó (Foto tomada de Picoseuropa.net):









Además, la vista de la entrada del cañón en ese sentido es impresionante y se va viendo cómo se van estrechando sus paredes hasta separarse no más de 20 metros en su punto más estrecho, con una perspectiva de lujo.

Nosotros la hicimos al revés ya que nos venía mejor para continuar nuestro viaje de vuelta y además así podíamos elegir hacerla más corta, como fue el caso y sólo llegar a las primeras pasarelas para poder estar allí y bajar unos tramos de pared vertical y sentir la impresión. El complemento a esta ruta, aparte del albergue hubiera sido poder darnos un baño en el lago, cosa que no hicimos en esta ocasión o hacer el paso del estrecho navegando en Kayak y mirando hacia arriba.

Aquí tenéis el vídeo de la Simulación de Vuelo sobre la ruta para que os hagáis una idea fiel del recorrido:







Comenzamos a caminar y ya veíamos enfrente la aérea situación de la Ermita de la Mare de Déu del Congost y un poco más allá la Torre del Castell de Girbeta.






Nos acercábamos y esto ya iba teniendo buena pinta.


Si el río lleva poca agua, se puede hacer la ruta por abajo, siguiendo el antiguo camino pero creo que pierde espectacularidad.




La primera emoción, sobre todo si se tiene vértigo, vendría al tener que cruzar el primer puente colgante. El suelo está hecho de rejilla metálica y se ve el fondo desde la altura mientras caminamos por él. Además, debido a su longitud se movía un poco arriba y abajo por efecto de nuestro paso, pero cuanto apenas y daba la sensación de ser muy robusto.





Comenzamos a adentrarnos en el estrecho. La senda se torna aérea rapidamente y existe un pasamanos de cable en practicamente todo el recorrido del que poder cogerse si se quiere estar más seguro.








Yo iba detrás del grupo y pensaba: "Van muy callados ¡Espero que les esté gustando!"



Durante el recorrido, en algunas curvas habia bancos de madera instalados para poder descansar o pararse a admirar las vistas.


La senda excavada en la roca se encuentra a unos 50 metros de altura y las paredes, según lo que se puede leer en Internet, tienen en algunos puntos una altura de 500 m. He leído que también hace el recorrido gente montada en bicicleta de montaña, lo cual a mí me parece bastante peligroso.










Como se ve en esta imagen, la caída es a plomo. En realidad no daba sensación de peligro mientras la estábamos recorriendo, ya que la senda es bastante ancha, pero no hay que relajar la atención en ningún momento.







Poco a poco el estrechamiento se iba abriendo y ya veíamos en el extremo del lago el otro puente colgante que tendríamos que pasar. También, detrás de él y en aquella pared del acantilado se apreciaban ya las pasarelas de madera instaladas y que en forma de zeta y como si estuviéramos en un país exótico, permiten que se pueda bajar por allí con una sensación muy aérea.




El recorrido por las pasarelas se inauguró en 2013. Como se puede suponer, la construcción de estas pasarelas no está exenta de controversia, ya que aparte de los que piensan que es un ataque a la belleza natural del paisaje, también puede pensarse que el gasto de los más de 700.000 € de fondos europeos que dicen que se emplearon en el proyecto en plena crisis, fue un dispendio inadecuado y que esos fondos debieran haberse empleado en cosas más útiles.


Llegamos a un poste por el que se puede seguir recto pero nosotros comenzamos el descenso para poder cruzar por el puente.


A la derecha vimos esta curiosa roca que miraba hacia el desfiladero y parecía una cara que se asombrase de su belleza.




Aquí una serie de imágenes de la parte adonde miraba la cara de piedra y que es de donde nosotros veníamos.











Nos dispusimos a cruzar el segundo puente. Éste es más largo y está a más altura y se movía algo más hacia arriba y hacia abajo cuando pasamos por él todos juntos, aunque en realidad es poquísimo lo que se mueve. Si se tiene alguna reticencia puede esperarse a que no pase nadie y hacerlo solo, con lo cual no se siente nada más que la sensación de altura.



Ahí tenemos a Mari en primer lugar, que llevaba muy bien su vértigo a las alturas sin cogerse siquiera al pasamanos.



Al cruzar el puente subimos por la loma hacia la izquierda para llegar a la parte de arriba de las pasarelas y por donde la senda tiene algo de desnivel.


Y una vez allí bajamos unos tramos para saborear la sensación y vimos que la construcción, en este momento, era totalmente sólida y daba impresión estar colgados de la pared vertical a tanta altura. Los escalones nos parecieron muy estrechos y demasiado juntos, por criticar algo.













Hay dos tramos de pasarelas. Uno en esta pared y otro casi idéntico en otro acantilado que se encuentra un poco más allá, en el recorrido hacia el albergue de Montfalcó. Unas superan una verticalidad de 30 metros y otras un desnivel de 50 metros.


Imagen tomada del blog de Raulsaki's World:




Una vez que hubimos disfrutado del momento emprendimos el regreso por el mismo camino.




El recorrido fluvial en kayak también debe ser espectacular.




Y así nos despedimos con nostalgia de este precioso lugar y dimos por terminada nuestra excursión a Pirineos, con esta ruta como guinda de un estupendo pastel.

En esta ocasión no voy a poner el gráfico del perfil de la ruta porque es irrelevante, ya que al circular entre las paredes del barranco, las lecturas de alturas del gps son aberrantes. Puedo decir que la longitud desde el aparcamiento hasta el comienzo de las pasarelas son unos 5 km y que el desnivel no llegará a los 300 metros.

Aquí tenéis el mapa topográfico con el track:






Un saludo a todos y hasta la próxima.
Podéis descargar el track de la ruta pulsando aquí: PABLOONCE

Y el track de aproximación que hicimos nosotros, desde aquí: APROXIMACIÓN





4 comentarios:

  1. Hola Pablo.Desde luego,buena sorpresa les preparaste al grupo.Francamente espectacular.Habia visto ya algunas fotos y la verdad es que viendo ahora las tuyas,da ganas de hacer la ruta.Bueno la anotaremos en la agenda,que ya va muy cargada...jejeje.Saludos.

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  2. Hola Juane, a mí desde que vi las fotos ya se me empezo a despertar el alien y a aumentar día a día las ganas de hacerla y tuve suerte de que enseguida me vino la oportunidad. Lo malo es que queda un poco lejos, pero se puede tener en cuenta en algún desplazamiento.

    Saludos.

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  3. Hola Pablo.

    Que ganas tenía de leer esta entrada, entre volver de la Monte Perdido Extrem, y que luego, tres días después, nos volvimos a ir a Piris, se me quedo en el aire leerla, esta y la de los tres refugios, a la cual le daré un repaso a continuación.
    De esta ruta solo puedo decir que es alucinante, hace mucho tiempo que quiero ir, ¡¡¡menudo sorpresón que diste al grupo!!!, debieron pensar: "¡¡¡a donde nos ha traído este tío!!!" jajaja...la sensación de caminar por ese sendero colgado de los acantilados debe ser indescriptible, al igual que pasar por esas vertiginosas pasarelas, lo dicho, una pasada, enhorabuena por las fotos, que te transmiten estar allí, y por la experiencia.
    ¿Que hay quien piensa que las pasarelas son un ataque a la belleza natural del paraje?, mucho peor me parece lo que han hecho en Panticosa y nadie dice nada...

    Un saludo.

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    Respuestas
    1. Hola Dani, a ver si publicas esa crónica del Pérdido Extrem, que tengo ganas de verla.
      En cuanto a la ruta del Congost, desde que vi una foto hace unos meses, comencé a trazar el plan para poder hacerla y creo que fue una buena idea disfrazarla a modo de sorpresa. Espero que al grupo le gustase, a mí sí que me gustó y me hubiera encantado que me dieran esa sorpresota y todas las que vengan de ses tipo, jaja.

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