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sábado, 20 de septiembre de 2014

2014 - Fuentes de Ayódar y Pozo Negro.

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Este sábado, como todavía el calor no remitía aunque la temperatura bajaría algo, íbamos a hacer una ruta sencilla y con varias fuentes en su recorrido.

La propuesta era hacer una variación a una ruta clásica de verano que nos mostró allá por el 2009 Toni Martín, de Villarreal y que desde entonces he repetido 4 veces, pero en el sentido contrario a cómo nos la mostró él. El aliciente de hacerla siempre en verano y al revés, es poder disfrutar del baño en el Pozo Negro, también llamado “sin suelo”, dicho esto porque sus más de 3 metros de profundidad hacen que parezca que no tenga final. 

En esta ocasión haríamos casi íntegramente una variación que trazó Jose, de Trotasendes Benicalap, y así cambiaríamos el recorrido habitual, aunque se mantendría lo más importante.


Saldríamos desde Fuentes de Ayódar bajando por la Fuente del Cañar hacia la fuente del Chorrico. La fuente del Cañar tiene un agua tan fresca que es de las que empañan la botella. Continuaríamos desde allí hacia el recorrido original pero en lugar de subir a Peñas Santas, seguiríamos a media altura de la Rambla del Catalán y después cogeríamos durante 1,5 km una senda antigua que nos saldría por la derecha, evitando así un tramo de pista e investigaríamos lo que quedara de ella, volviendo después a la pista y llegando por el Barranco del Sabinar a enlazar con la Rambla del Catalán.

Caminaríamos por el lecho de la rambla y pasaríamos por la Font del Riu y enseguida llegaríamos a la Poza Negra, donde los que quisieran podrían darse un baño en esa preciosa poza.

Desde ahí seguiríamos al lado del río hasta pasar por una pequeña área recreativa donde se encuentra la Fuente del Zuro y, ya por pista, volveríamos a pasar por la Fuente del Cañar, donde disfrutaríamos de sus frescas aguas y llegaríamos a los coches.

Aquí podéis ver el vídeo de la Simulación de Vuelo sobre la ruta para que os hagáis una idea fiel del recorrido:


A la cita acudieron Ángela, Ana, Manuel Carlos, Paco X, Quico y un servidor. Aparcamos justo antes de entrar a Fuentes de Ayódar y nos dispusimos a atravesarlo. Vimos cazadores con perros ya preparándose para ir hacia el monte y portaban balas de gran calibre, aunque después no oímos ni un tiro. Creía que la veda se levantaba en octubre. Bajamos por la izquierda siguiendo el paseo que va a la Fuente del Cañar. Me quedé un poco chafado viendo que sólo caía un hilillo de agua diminuto de la fuente de la que siempre había bebido y que recordaba tan fresca, pero con la que "no" está cayendo este año, así nos va.



Continuamos, llegando a una bifurcación donde nosotros tomaríamos por la derecha y viendo enfrente la pista por donde volveríamos. Al poco pasamos por el molino bellamente restaurado.


Un poco más adelante había que estar atentos y no seguir la golosa pista, sino desviarnos rectos en una curva a izquierdas para ir hacia la Fuente del Chorrico. Aquí cae el agua que desborda de la balsa por una canaleta. Subimos al borde de la balsa y continuamos por ella.



Una vez se acaba el barranquito, se nos dio paso a una bonita senda que nos llevó a la siguiente fuente.



La Fuente de Santa Rita (lo que se da no se quita) pero aquí ya nos habían quitado el agua. Me estaba mosqueando, ya que cuando Jose, de Trotasendes, y su grupo, pasaron por aquí a principios de julio de este año, todas las fuentes tenían agua, y de ésta ya no caía nada (claro, son más de dos meses después y sin llover).





 El día nos había salido fantástico para caminar, pues una red de nubecillas nos protegía del Sol y no lo dejaba calentarnos, lo que continuó así hasta las 13:30. Estupendo.






Volvió a llamarnos la atención la forma de esta roca. Por menos de esto le han llamado a muchas montañas el "Pico del Águila".


Nos sorprendía la fuerza de los tonos de verdes tan vivos que presentaban los pinos. Después se verían todavía más intensos.




A lo lejos veíamos de vez en cuando Fuentes de Ayódar, de donde habíamos salido y que cada vez quedaba más lejos.





Llegamos al punto que habíamos elegido para salirnos de la pista y continuar por una vieja senda, para investigar si tenía todavía continuación y lo que quedaba de ella.



 La senda no presentaba mal aspecto. Estaba abandonada pero, vamos, que por peores hemos pasado. Se veía claramente la senda, de vez en cuando obstruida por vegetación, aliagas y zarzas, que íbamos apartando o golpeando con los palos.








En un momento en que me giré a ver cómo iba la cosa vi a nuestro querido amigo, el Peñagolosa, que nos mostraba su mejor cara.



La senda hacia el final se iba enmarañando. Llegó un momento en que por su paso natural ya no se podía y bajamos unos metros porque paralelos por la pinada se podía circular mejor y llegamos enseguida al cruce con una senda que descendía, ésta ya completamente limpia y usable, que nos fue bajando sin ningún problema a la pista inferior.
















Detalle de la senda de bajada: una autopista, jeje.


De todas formas el que no quiera meterse por esa senda antigua y pincharse, aunque menos que nosotros, que ya hemos vuelto a abrir paso con nuestro idem, puede seguir la pista en el momento en que nos desviamos nosotros por la derecha, ya que se llega al mismo sitio. Depende de los gustos.


Una vez abajo seguimos la pista por la diestra hasta que se acababa y por la derecha continuaba ahora una senda que iba por la ladera del Barranco. Veíamos al fondo dos collados. Por aquél que se ve a la izquierda es por donde nos llevaría la senda, tras varias evoluciones, y por el que tendríamos que atravesar a la otra parte.



Este es el momento en que la senda cruzó el Barranco del Sabinar, dando lugar a un tramo de subida fuertecilla.





Aquí está la otra muestra de que os hablaba antes del intenso color verde de los pinos. He de decir que estas fotos están sin retocar y que lo que se veía al natural aún era más intenso que en las fotos.


Nos detuvimos a almorzar un poco más tarde de lo habitual, ya que queríamos hacerlo una vez superado el punto más alto de nuestra ruta. La bonita senda nos fue guiando  hacia él.



Una vez disfrutado del momento continuamos, ahora ya en descenso, quedando ante nuestros ojos la población de Torralba del Pinar, a la que en esta ocasión no llegaríamos.









  En su lugar nos desviamos en una bifurcación por una pista que, por la izquierda, nos llevaría a enlazar con la Rambla del Catalán.




Pasamos por la Fuente del Río, que nace de un agujero en la ladera y que es canalizada después por una caña hacia el arroyo.




Ya cerca del Pozo Negro había que estar atentos para tomar el desvío por la izquierda. Hay una marca blanca en una piedra del ribazo. Enseguida llegamos a donde las aguas del arroyo ya presentan sus primeras pozas. En otras ocasiones habíamos continuado rectos, lo que al final es un recorrido de ida y vuelta hasta aquí y que sólo permite ver la Poza Negra desde arriba, pero en esta ocasión, como ya lo sabíamos, nos ahorramos la ida y la vuelta y cruzamos directamente el curso de agua para subir a la loma  de arriba de la poza y bajar por la senda hasta ella.


Aquí una imagen de la poza desde arriba.


 Y aquí cuando llegamos a ella. Tenía una pinta estupenda, como siempre. Por suerte la cascadita de agua que la alimenta no se ha visto afectada por la sequía y el agua sigue estando clara y limpia.


El equipo de natación sincronizada volvió a hacer sus evoluciones en el agua y una pareja de senderistas que había sentados en un lateral seguro que estaban flipando.





Chulísima. Intentaremos seguir visitándola todos los años, variando en algo el recorrido si es posible.


Después de disfrutar del baño continuamos con la senda que va paralela al río y que aún nos pasaría cerca de otras pozas transparentes.




La senda llegaba hasta la pequeña Área recreativa de la Fuente del Zuro y fuimos a ver su fuente, que está en la parte inferior, pero de ella tampoco salía ya agua.



A partir de aquí sólo nos quedaba un cómodo paseo por pista hasta Fuentes de Ayódar, que ya veíamos asomar por el frente.


Volvimos a pasar por la Fuente del Cañar, donde nos hicimos la foto de grupo y conseguí beber de la fuente (no me iba a quedar con las ganas), que aunque caía de ella sólo un hilillo, todavía manaba con su frescor habitual. Atravesamos la calle del pueblo y llegamos a los coches, dando por terminada esta entretenida ruta.



Donde Batman, como siempre, nos volvió a observar desde el perfil.






Un saludo a todos y hasta la próxima.
Podéis descargar el track de la ruta pulsando aquí: PABLOONCE



6 comentarios:

  1. Hola Pablo:
    Refrescant ruta, com sempre a la Poza Negra.
    Només una puntualització, la que anomenes fuente de Santa Rita li diuen a Fuentes de la Masadeta. La Masadeta és el grup de cases mig derruïdes que hi ha davant a l'altre costat del barranquet.
    I per cert, el llentiscle que té darrere i que fotografies és el més gran (i vell) què he vist mai i crec que està catalogat com arbre (arbust en este cas) monumental, i sinó ho està deuria.
    Molt interessant la senda antiga que vau fer, caldrà mirar-la ... quan faça fred i en pantaló llarg.
    Nosaltres este dissabte ens vam refrescar per dins a Villamalur que eren festes.

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  2. Hola Pablo
    Dos años seguidos he estado en la Poza Negra y creo que seguiré pasando por allí mientras pueda, esas aguas son fantásticas y te dejan como nuevo, que gozada!!!!

    Espero que no se seque nunca y que la podamos disfrutar muchos años.

    Un saludo
    Jose
    TROTASENDES BENICALAP

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    1. Hola Xavi, lo del nombre de la fuente no lo sabía. Como verás han levantado un peiró y todo a Santa Rita. Menos mal que siempre nos aportas tus conocimientos de toponimia.

      El llentiscle es espectacular, nunca había visto uno tan enorme. Fijaté que al principio pensé que se trataba de un algarrobo.

      De la senda decir que nosotros bajamos por el lugar que tenía previsto en el track que me monté y me llamó la atención la senda que se nos cruzó en ese punto y que venía desde arriba. Estaba limpia y al parecer tenía uso.

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    2. Hola Jose, me encanta esa poza desde la primera vez que la vi y si puedo, yo también la visitaré todos los veranos mientras se mantenga en condiciones.

      Un saludo.

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  3. Hola Pablo.
    Habra que dejar esta ruta en la agenda,para el verano que viene.Solo viendo la Poza Negra con esas aguas cristalinas,da ganas de meterse...Nosotros también hemos ''sufrido'' un poco esa sequía en la ruta por el rio Magro,del sábado pasado y como tu dices,así nos va sin llover...Lo dicho queda anotada...Saludos.

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    Respuestas
    1. Hola Juane, cuando la hayas probado ya se convertirá en un fijo de todos los veranos. En esta ocasión hicimos una pequeña investigación pero el año que viene ya veremos lo que nos inventamos... pero manteniendo el final, claro.

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