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martes, 18 de mayo de 2010

XII Marató i Mitja


Mi primera MIM (65 km; 2500 m desnivel +; 1500 desnivel – )
Perfil de la prueba:

Como ya comenté en alguna ocasión, nunca me había planteado participar en una ruta de estas características. Lo veía como algo muy lejano y admiraba a la gente que se embarcaba en estos retos. La verdad es que una prueba de éstas la miras con respeto y algo de temor. Son muchos kilómetros subiendo, bajando, esquivando piedras y posibles resbalones, haciendo sufrir los tobillos y rodillas, esperando que no salgan las temidas ampollas ni ninguna rozadura en cualquier parte del cuerpo, que no nos dé un vahído en cualquier momento, un desfallecimiento, que se nos agoten las pilas y no tengamos energías para terminar… todas esas dudas te asaltan antes y durante la prueba y ahí está en parte la emoción.
No estoy de acuerdo con aquella gente que dice que hay pruebas no competitivas solamente por el hecho de no llevar un dorsal en el pecho o no competir por el triunfo. Aquí tampoco competimos por el triunfo pero cuando las rutas son un poco largas y tienen cierto grado de exigencia siempre compites con algo, con todo lo que he nombrado allí arriba, con tus anhelos, con tus deseos, con tus temores y fundamentalmente con el personaje más crítico contigo mismo… contigo mismo.
Todas las posturas en cuanto a la forma de hacer las carreras son respetables. Hay quien va a conseguir un tiempo que se ha propuesto, hay quien va a mejorar el que hizo en otra ocasión, hay quien va a ver lo que pasa, hay quien va a disfrutarla y hay quien va a terminarla. Es algo parecido a la manera de cocinar las gambas, que se pueden hacer de muchísimas maneras:
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Como ya he apuntado antes, nunca había pensado en ser de la partida, pero hay cosas que te pasan en la vida que no te esperas y que te hacen reflexionar, y tres o cuatro meses antes del gran día empecé a correr y a participar en carreras de montaña y marchas más largas. En principio sin ningún objetivo concreto y más tarde, cuando hice el primer entrenamiento previo de la MIM, me sentí ilusionado y pensé que podría atreverme a intentarlo y ahí tome la decisión e hice mi inscripción.
Fue una decisión que me ha satisfecho mucho, no por el día de la prueba en sí, sino por la ilusión que le pones desde que decides hacerla, por lo que disfrutas en los entrenamientos y preparativos cuando ves que vas realizándolos y los terminas y te sientes bien, por la camaradería que se forma...
Los dos entrenamientos previos de la carrera organizados por el club MIM fueron especiales. El verte allí corriendo junto a gente que compartía la misma ilusión que tú, ya hacía que te subiera la adrenalina y que te sintieras parte de ellos.
Llegó el día esperado y nos repartimos la faena. Los dorsales hay que recogerlos el día anterior a partir de las 5 o 6 de la tarde. Yo iría con mi coche el viernes a Castellón y recogería el de Juan Carlos, el de Kiquet y el mío. Por su parte Manuel Carlos, que iba a dormir en un camping de Benicasim, se encargaría del suyo y el de Manolo. Nos encontramos allí, en el Patronato de Deportes de Castellón y me entregó también el de Manolo.


Vuelta a Valencia y a cenar un gran plato de pasta (que hay que acumular energías) y a la cama. El sábado, el día D, el despertador sonó a las 3 de la madrugada. Habíamos quedado en Gilet a las 4:30 para dejar los coches y coger sólo uno a partir de allí, el de Kiquet. Llegamos a Castellón sobre las 5:10 y aparcamos sin problemas. Aquí estamos cambiándonos y poniéndonos los dorsales.

Toda la gente que se veía por los alrededores del Estadio de Castalia eran corredores que iban de aquí para
allá y el ambiente era fenomenal. Fuimos a la zona de la salida a entregar las bolsas que nos tenían que llevar hasta la meta con la ropa para cambiarnos y demás.


Nos reencontramos con Manuel Carlos y tras las fotos de rigor nos encaminamos a pasar por el control de activación de chips, un aparatito que se lleva atado a la zapatilla y que detecta tu paso por los controles de la prueba marcando los tiempos de los que van pasando. Ya en la zona de salida estábamos esperando a que sonara la señal. En la cara de Manuel Carlos se reflejaban los pequeños nervios de esos momentos previos.

Manolo se había marcado como objetivo hacer menos de 9 horas. Kiquet creo que quería mejorar algo el tiempo del año pasado. Juan Carlos, que este año estaba muy en forma, sólo quería disfrutarla y Manuel Carlos y yo, que éramos los novatos, sólo queríamos llegar a terminarla, si era posible cerca de las 12 horas, y encontrarnos al final en buenas condiciones.

Sonó el disparo y allá que nos lanzamos todos, trotando desde el primer momento, lo que pasa es que no paramos en todo el camino hasta llegar al tapón que se produce cuando se entra en la senda. Tanto rato trotando era demasiado para mí, pero haciendo un esfuerzo intentamos tener la menor gente posible delante antes de la parada. No encontramos gran atasco, aunque íbamos pasando por la senda muy lentamente y en fila de a uno. Este trenecito continuó hasta que llegamos a la cantera, donde ya hay sitio para todos.

Allí volvimos a trotar, coincidiendo con esta chica que ya había hecho la MIM 4 veces, por lo que estuvimos preguntándole. Estuvimos gran parte de la primera mitad de la carrera haciendo la goma elástica, igual nos adelantaba ella como nosotros. Al final era una risa.



En los controles de paso y avituallamientos no nos deteníamos más que lo justo para comer y beber algo y continuábamos. Las sensaciones que teníamos Manuel Carlos y yo, que íbamos a hacerla juntos, eran peores que en los entrenamientos. Nos encontrábamos más cansados. Sobre el kilómetro 24 empezaron a dolerme los pies. No era un dolor localizado, era un dolor en los pies en general. Aquí Manuel Carlos pasando junto al Pou del Mollet.
Localizamos la zona donde nos perdimos en el entrenamiento. Es un punto en el que hay que desviarse a la izquierda e ir un poco por el lecho de un río seco hasta enlazar más tarde con una pista. Vimos que si no está indicado es un lugar en el que fácilmente te puedes equivocar.
En el avituallamiento de Les Useres (km 32 +-) nos detuvimos un poco más para comernos un bocadillo de jamón serrano. En esta carrera lo que más me apetecía eran los cuartos de naranja, que devoraba en cada parada porque me eran muy refrescantes.

Como estaba previsto, a partir de aquí se levantó un viento muy fuerte y además venía de frente, con lo que no sólo había que luchar con el desnivel cada vez más pronunciado y el peso de nuestro cuerpo, sino que había que sumarle la resistencia del viento ¡No hubiera estado mal una ayudita y que hubiera ido a favor!
Foto saliendo de Les Useres. A por el siguiente control.

Llegando a la ermita de San Miquel de Torrocelles todavía teníamos a la vista a bastantes participantes.
Este control es el que presenta sin duda el mejor avituallamiento. Es donde ponen empanadas de tomate, de jamón y queso, de espinacas, además de todo lo acostumbrado. El entorno es muy agradable y “peligroso” pues se está tan bien que apetece quedarse más tiempo. Aquí yo opté por echarme un par de vasos de agua fresca en los pies y cambiarme de calcetines. Quizás fue por eso pero al poco rato dejaron de dolerme los pies.



Sobre el km 44 empecé a notar que, aunque no me dolía nada, mis movimientos eran como a cámara lenta, me había dado un bajón y aunque me esforzaba no podía ir más rápido, por lo que le dije a Manuel Carlos que si quería irse por delante que se fuera, que yo ya llegaría y así lo hizo. En plena subida a la interminable Lloma Bernat vi a una pareja que se había detenido bajo un pino y allí que me senté yo también un momento. Saqué de la mochila uno de los envases de miel en porciones que había traído para usarlos a modo de glucosa o el gel que toman los corredores, pero más natural y con mejor sabor. Cuando, cual oso, acabé de paladear el néctar de abejas, reemprendí la marcha. Despacio al principio, pero poco a poco me sentí recuperado y volví a andar con rapidez y a pasar a gente. En Xodos ni paré, tomé un vaso de agua y continué. En los entrenamientos había visto que antes de comenzar la subida al Marinet había un abrevadero y ya llevaba la idea de pararme allí y poner los pies en el agua fresca un rato. Y así lo hice. Estuve un rato muy apaciblemente sentado con los pies a remojo, viendo como pasaban por delante todos los que había pasado yo hacía un rato.
Cuando tuve bastante, me calcé las zapatillas y emprendí la subida, que también se las trae. En la cuesta pasé a gente que se detenía a tomar aire porque ya íbamos muy castigados. Tras la subida viene una pista ancha sin desnivel que parece que te devuelva a la vida. Seguí con buen ritmo ya totalmente recuperado hasta el final de la cuesta de la Banyadera y cuando se tornó plana volví a correr y a pasar a gente. Un grupo al que rebasé corriendo me gritaron que qué había tomado, que ellos también querían y les grité que eran mis últimas fuerzas. Uno de ellos llevaba sandalias planas de las que llevan los labradores, sin calcetines… y yo gastándome una pasta en zapatillas modernas… si es que es verdad aquello de que el hábito no hace al monje.
En el control y avituallamiento de la Banyadera, el último antes de meta, los integrantes de las mesas tenían muy buen humor. Iba a tomar un vaso de agua pero me dijeron a coro aquello de "¡¡Aquí no H2O, Aquí no H2O"!! y probé de las dos botas de vino que ya sabía por referencias que solían tener allí ...
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...lo de las chicas bailando encima de la barra ya fueron alucinaciones mías. Hubiera sido sensacional pero no creo que las mesas del avituallamiento hubieran resistido a esas bellezas dando taconazos... y reemprendí la marcha, ahora ya todo en bajada por senda. Este trozo se me hizo bastante largo. Lo recorrí totalmente en solitario. Incluso había alguna que otra zona en la que había que subir y bajar unas piedras y pensé: ¡Ya verás cómo no me ha pasado nada en todo el recorrido y en este último tramo la vamos a liar!
Al final, de pronto, aparecieron los arcos de meta y se empezó a escuchar al speaker animándome desde su altavoz, a la gente aplaudiendo y a los compañeros que habían llegado antes. Ese momento, esos últimos 15 metros es todo emoción y ocurre como dicen que pasa en otra fase de la vida menos agradable, que en esos metros ves desfilar ante ti todo lo que ha ocurrido en la carrera, como un flash y te das cuenta que lo has conseguido, como reza la camiseta de finisher en la espalda: ¡HO HAS ACONSEGUIT!

Bueno, los que han llegado hasta aquí también se merecen su camiseta de finisher porque también han hecho su maratón y medio, pero de lectura.


Tras pasar por la meta, devolví el chip, me dieron la bien ganada camiseta (muy bonitas las dos este año), un bocadillo de jamón y una cocacola y un vale para tomar en el restaurante del albergue un tazón de caldo calentito que te reconfortaba bastante.
Después de asearme y cambiarme de ropa nos dirigimos hacia el parking, donde los autobuses van saliendo hacia Castellón según se van llenando. Preguntamos y sólo quedaban 4 plazas en el que estaba a punto de salir. Nosotros éramos 5 pero como en nuestro coche íbamos 4, subimos nosotros y Manuel Carlos se quedó a esperar al siguiente, que no tardó demasiado en salir también.
A las 22’30 en casa, desfile y aplausos con las camisetas ganadas en la prueba, me tomé el bocata de jamón que me habían dado en meta con una sabrosa y fresca cerveza y a la cama.
Para finalizar, decir que lo que me llevo son todo buenas sensaciones. Mi enhorabuena a la organización porque creo que todo salió según lo previsto teniendo en cuenta lo complicado de montar un sarao como éste con tanta gente participando y teniendo que velar por la seguridad de todos nosoros, Agradezco que hayamos terminado todos sin lesiones y en muy buen estado, sin molestias, sin dolores ni ampollas. Lo que más me alegra es que todos hayamos podido terminar esta odisea, cada uno cumpliendo su objetivo previsto: Manolo haciendo menos de 9 horas (8:42), Kiquet bajando unos minutos el tiempo de la vez anterior, Juan Carlos disfrutarla y Manuel Carlos y yo terminarla en buen estado.
No os digo que la vaya a repetir mañana… pero el año que viene ¿quién sabe?
Aquí tenéis los datos de la prueba. En el gps salen 61 km en lugar de los 65 km que marca la MIM. Los datos de los gps siempre son aproximados y supongo que la diferencia viene de medir los datos en 2D a medirlos en 3D. De todas formas los datos de la distancia que dice la organización serán los correctos ya que la prueba está homologada.

Un saludo a todos y hasta la próxima.
Podeis descargar el track haciendo clic aquí:
PABLOONCE

9 comentarios:

  1. Muchísimas felicidades Pablo!!!!
    Estas hecho un campeón!!!
    Me ha encantado tu crónica, espero volver a leer otra el próximo año.

    Bessets

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  2. Rakala, en lugar de leer tanto, a ver si la haces el año que viene. Un saludo.

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  3. Enhorabuena, Pablo, extensiva a los amigos. Sois fenomenales.

    Un abrazo.
    Luis.

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  4. Bravo, bravo y braaaaavo!!!
    Es una prueba que muchos senderistas tenemos en mente pero la vemos muy, muy lejaaaana.

    ¡Qué narices! Te envidioooooo

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  5. Hola Pablo:
    Yo a esto lo llamo hazaña.
    El lunes me deje los ojos buscando en la clasificación del Levante vuestro nombre, el tuyo y el de Kiquet, ya que los otros no los conocía, al final los encontré y no sabes la alegria de saber que habias terminado i en buen lugar además de un buen tiempo, vaya me parece a mi?.
    Felicidades por lo dicho y creo que el año que viene repites.
    Hasta la vista.

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  6. Me ha gustado mucho leer que todos habeis acabado la MIM sin nigún tipo de problema y, sobretodo, disfrutarla.
    ¡¡¡ Enhorabuena a todos !!!.
    Supongo que quedara el gusanillo de repetirla el próximo año.
    Hasta la vista.

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  7. Me alegra que la pudiste completar sin ningún problema.

    Me ha gustado esa comparación con las gambas

    Ah¡¡, y ten claro que el proximo año repites. Y si no, al tiempo.

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  8. ¡¡WoW!! La verdad es que con tantos ánimos sí que dan ganas de repetirla. Gracias a todos.

    Riquelmito, para buscarme a mí en la clasificación del Levante tendrías que haber empezado por el final, jeje. No es que sea un buen tiempo en general, de entre todos los que se presentan, pero es que la mayoría son corredores. Estoy contento por haberla terminado y disfrutado. Y me gusta que en esta prueba den tiempo suficiente para que puedan participar también los que caminan (aunque rápido), que pienso que cabemos todos y ya que se organiza una prueba, con alargar un poco más el tiempo de finalización, se da la opción a que mucha más gente pueda participar.

    Saludos a todos.

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  9. Enhorabuena a todo el grupo, ya veo que estáis en plena forma, no sólo por completar la prueba que ya es bastante sino porque además del esfuerzo sabéis disfrutar de la actividad. Me alegro un montón. Estáis hechos unos valientes.

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