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sábado, 18 de diciembre de 2010

0013-Vértices Geodésicos Más de Mil C.V.: Pina (1404m) / A+ 1100 m / 22.82 km

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"Un vértice con afán de superación"


Esta semana tocaba subir al vértice geodésico nº 13 en altura de la Comunidad Valenciana, Pina, con 1404 metros de altitud.

Si la semana pasada tuvimos el placer de tener con nosotros al "Expreso Mª Jesús", esta vez se había apuntado "El Hombre de Hierro", Juan Carlos, que la semana pasada había participado en el primer Trail de la Sierra de Chiva, de 65 km y 3000 m de desnivel positivo y otros 3000 negativos. Prueba en la que invirtió algo más de 12 horas y que según nos comentaba se hace bastante más dura que la Marató i Mitja. Además de él acudió a la cita de hoy, Manuel Carlos y un servidor.


Esta ruta suele hacerse saliendo desde el Mas de Noguera, pero este verano pasamos por la Fuente Cuenca cuando subimos al Alto de las Palomas y pensé que era un buen lugar para comenzar y, sobre todo, terminar. A este lugar se llega saliendo de la A-23, cogiendo el desvío de Caudiel y a unos 6'5 km en dirección a Montán y tras pasar una señal que indica "Puerto de Arenillas", hay una explanada a la izquierda, de la que sale una carreterilla asfaltada, que tras 600 metros nos dejará en la fuente.

El termómetro marcaba cero grados pero no hacía nada de viento y no había mucha sensación de frío. Cogimos la senda que sale de la misma fuente. Juan Carlos bromeó diciendo que, leyendo las crónicas, había dudado en si no ponerse las mallas de correr y como éramos un grupete tan bien avenido, le dimos el gusto y empezamos... corriendo.

Pasamos por el Mas de Noguera y vimos en un corral un grupo de gallinas que no podíran beber porque el estanque que estaba en la cerca estaba completamente congelado.


A lo lejos veíamos el Pina, con sus antenas, adonde nos dirigíamos.


Segimos trotando por las pistas y pasamos por un barranquito. Ahora habría que subir hasta al Pino Rey, pero estuve aquí hace dos años y el último tramo estaba muy descuidado y las aliagas nos llegaban a los hombros y pensando, como así fue, que estaría doblemente mal, había previsto que nos desviaramos por una pista en desuso hacia la izquierda y así lo hicimos. La idea era, una vez nos cruzáramos con la pista grande, tomar una sendita que se veía en la foto de satélite. Cuando llegamos al punto estaba tan tupido de zarzas y aliagas que desistimos y volvimos, pero por pista, al Pino Rey y continuamos en leve pero constante ascenso.


Pasamos por un bosquecillo de altos pinos y más adelante les mostré desde arriba la senda que yo había pretendido seguir antes y que es la que se ve en la tercera imagen, que sí existe, pero que su comienzo lo debería tener un poco más a la izquierda según se mira desde abajo.


Se estaba formando por momentos una capa de neblina sobre nosotros que aún dejaba ver a lo lejos los reflejos del sol en el mar.


Veíamos como la niebla iba quedándose enmarañana entre las antenas del Pina. Cuando ya faltaba poco para llegar, abandonamos la pista y por la izquierda, sin senda definida, subimos hasta arriba.


Al llegar nos sorprendimos al encontrar un gran grupo de gente que comenzó a aplaudir mientras subiamos los últimos metros finales y nos preguntábamos de dónde habría salido tanta gente. La verdad, no nos esperábamos tanto recibimiento, pero el sonido de los aplausos de tanta gente hizo que se nos subiera todavía más el ánimo.


En realidad se trata de un magnífico trio realizado por John McLaughlin, Paco de Lucía y Al Di Meola tocando un tema llamado "Mediterranean sundance". Es una verdadera maravilla ver cómo la música no entiende de barreras idiomáticas. Por cierto, si alguien se entera de dónde venden una de esas guitarras que tocan solas, yo quiero una.

Volviendo al Pina, la niebla se había quedado enganchada en las antenas. El puvliómetro estaba todavía vacío, aunque se esperaban lluvias por la tarde y el termómetro marcaba 3 grados a las 10 de la mañana.


Teníamos previsto almorzar en el interior de la Ermita pero no pudo ser porque la están restaurando. Le están cambiando el techo y estaba en obras.


Esto parece un poco de trampa. Han suplementado el vértice para tener mejor visión pero ahora en lugar de un vértice geodésico parece un vértice telescópico.


Nos hicimos la foto de grupo y fuimos a la parte de atrás de la Ermita, donde hay dos refugios con mesa. Uno tiene chimenea pero como olía bastante a fogata, nos fuimos al otro. Allí dimos buena cuenta del vino y los almuerzos. En la imagen vemos a dos senderistas muy sonrientes, a los que se les cambió la cara por la de sorpresa cuando, al levantarme yo para decir el ya clásico: "vamos, vamos", la mesa al no tener el equilibrio de mi peso se venció hacia ellos y, aunque lograron controlarla, eso sirvió para retomar con más vigor esas sonrisas y dar por finalizado definitivamente el almuerzo.
Al guardar la bota me pasó lo que a Sancho: "...Al levantarse dio un tiento a la bota, y hallóla algo más flaca que la noche antes..."


Ahora tocaba bajar. Pasamos por la zona de mesas que hay al lado de la cima y bajamos trotando por una senda bien almohadillada de pinocha a través de una frondosa pinada.


Al llegar abajo había otra área recreativa con mesas y paelleros.


Se acabaron los pinos y mirando atrás vimos el Pina ahora totalmente despejado, cuando hace un momento estaba todo cubierto de niebla y dijimos todos a una aquello de: ¡¡Será...!!

Alguien dijo que eso nos pasaba por haber corrido tanto. Si hubiéramos llegado media hora más tarde hubiéra estado despejado. Pasamos por una gran balsa cuya superficie estaba totalmente congelada y que sostuvo las primeras piedras que tiramos... hasta que ya nos pusimos bordes.


Un poco más adelante, el recorrido "clásico" sigue hasta el pueblo de Pina de Montalgrao, pero nosotros seguimos rectos hasta llegar a la Ermita de la Virgen de Gracia. Seguimos por la izquierda y unos metros más allá, como teníamos previsto, abandonamos la infumable pista por la derecha, siguiendo el Paso del Collado. Al principio es una pista en desuso que después se convierte en una bonita senda. Nos detuvimos un momento para contemplar un antiguo pozo con abrevaderos.


Llegamos a la pista, donde nos volvimos a asombrar del tamaño de los molinos cuando estás cerca de ellos.



Vimos uno que tenía la zona de la turbina quemada. Nos preguntábamos si sería por la acción de algún rayo. Tras un pequeño tramo de pista, la volvimos a abandonar por la izquierda y pasamos por otro pozo. Este tiene una cuerda con un cubo para sacar el agua, pero el cubo de plástico se encontraba roto, tal como muestra Juan Carlos. Ahí vemos otra vez a lo lejos al "despejado"Pina. Grrrr.


Seguimos por senda en dirección a la Cueva Cerdaña.


Vimos la columna por la primera ventana y un poco más adelante nos dirigimos a la entrada. Hace dos años estaba como más natural, más romántica o aventurera. Estaba medio tapada por unos arbustos pero ahora está totalmente despejada. Han cambiado los verdes matorrales por una verja metálica que se aprecia a la derecha sobre la pared, aunque se encontraba abierta.


El interior con su gran sala y la columna central siguen siendo impresionantes.





Hicimos unas fotos y continuamos para abajo. La última vez, a mitad de bajada seguimos por la izquierda para llegar al Mas de Noguera, pero como yo quería repetir el mínimo recorrido posible, continuamos hacia abajo por una senda que estaba marcada en los mapas. Esta senda, poco a poco se iba cerrando cada vez más, denotando el poco uso que se hace de ella y estuvimos un rato sorteando aliagas, incluso una vez enganché mi bota con un cable fino que me podría haber hecho caer y que se intuía a veces al lado de la senda, como si fuera un linde. Después de un rato, ya pudimos caminar bien. La sorpresa vino ahora, cuando al pasar por una zona donde había unas casetas de madera en disposición algo caótica, dos perros sueltos comenzaron a ladrarnos. Estos, aunque insistentes, eran facilmente ahuyentables. Lo malo es que trajeron refuerzos. Vinieron con dos perros más y estos eran más grandes y más atrevidos, ya que no se cortaban y se dirigían hacia nosotros. Variamos algo el camino que llevábamos para esquivarlos y cuando llegamos a la pista vimos un letrero que dice que hay animales sueltos y con el dibujo de la cara de un perro. Habría que preguntar a las autoridades de Pina si son conocedores del hecho y si consienten que alguien se permita tener perros sueltos en una propiedad no vallada solo por el hecho de poner un cartelito.


A las 13'10 llegábamos a los coches, contentos de haber hecho otra ruta muy completa y en la que habíamos disfrutado. Nos lavamos y cambiamos de calzado, pasando antes por el baño de pies y así como la semana pasada en Benidorm nos quejamos de que el agua no estaba suficientemente fresca, aquí, con los 5 grados que había cuando terminamos, os puedo asegurar que sí que estaba ¡bastante fresca!







Un saludo a todos y hasta la próxima.
Podéis descargar el track pulsando aquí: PABLOONCE
Pulsad aquí si queréis ver la Presentación de "Más de Mil".

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