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sábado, 8 de enero de 2011

0016-Vértices Geodésicos Más de Mil C.V.: Mallá del Llop (1361 m) y 0017 Serrella (1359 m) / A+ 1364 m / 23.84 km

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"Serrella 5 cimas /5 amigos"


Este sábado la propuesta era subir a los vértices geodésicos nº 16 Mallá del Llop ( 1361 m) y nº 17 Serrella (1359 m), situados cada uno en un extremo de la Sierra de la Serrella. Para ello me basé integramente en un track que encontré en wikiloc publicado por Rbmoreno, al que practicamente sólo cambiamos el orden de ejecución. De esta forma, saliendo de el Port d'Ares, no sólo haríamos los dos vértices sino que subiríamos en total a 5 cimas de esta espectacular sierra en forma de cuchillo: Serrella, L'Heura, Plá de la Casa, Pic Serrella y Mallá del Llop.

A disfrutar de esta cita acudieron Manuel Carlos, Mari y Jose, Kiquet y un servidor.


El punto de inicio se encuentra en la carretera de Benasau a Confrides, a unos 5 km de Benasau. Se puede aparcar en una explanada grande a la derecha. Pasando sólo unos minutos de las 8 de la mañana, nos pusimos en marcha en una mañana sin frío y sin viento viendo como amanecía por detrás de la sierra de Aitana.



Empezamos caminando por una pista en buenas condiciones y al poco vimos en una ladera de la derecha un montón de manchas blancas, que no eran sino un rebaño de cabras que circulaban por ella cual osados senderistas.



Siempre en ascenso, había que girar la cabeza para ver los paisajes que se nos iban ofreciendo con la altura.


Al subir una de las lomas vimos enfrente nuestro primer objetivo, el vértice Serrella y la caseta del guardia forestal.


Desde arriba la vista se pierde en la lejanía, aunque los tonos grises predominantes del terreno que se ve abajo no han sufrido variación desde la última vez que estuve aquí.


Nos hicimos la foto de grupo, admiramos las vistas y continuamos.



Ya teníamos a la vista la siguiente cima, L'Heura (1351 m). Desde aquí se veía muy bien la sierra que íbamos a recorrer y estuvimos intentando adivinar hasta que punta íbamos a llegar.


Desde aquí venía una fuerte bajada, a veces por trozos de pedrera. Llegamos a la pista de abajo y vimos que tendríamos que ir buscando un lugar para almorzar, ya que era muy tarde para hacerlo arriba, cuando llegáramos a la Mallá del Llop. Como siempre nos gusta almorzar en lo alto para que se haga más llevadero retomar el camino, Kiquet propuso que subiéramos primero al Plá de la Casa y almorzáramos arriba. Por decisión unánime rectificamos el orden del recorrido y a partir de aquí subiríamos primero al Plá, después al Pic Serrella y al final a la Mallá del Llop.

Al llegar al poste que indica la subida al Plá de la Casa empezamos a subir cada uno a su ritmo, ya que sólo hay una senda y no presentaba pérdida. La cuestecita se las trae y los palos venían muy bien para apoyarse.


Llegamos a un altiplano. Desde arriba podíamos observar claramente lo que habíamos recorrido y en la primera imagen puede verse en primer término L'Heura y en la parte izquierda una pedrera que tocamos en parte en la bajada, así como el campo labrado por cuyo lado pasamos. Al fondo del todo se veía la caseta forestal de la Serrella.





Continuamos un poco más y llegamos a la gran nevera excavada en el suelo, que se conserva en buen estado a falta de los arcos o vigas para techumbre, de los que sólo quedan los pivotes que los soportaban. Había que subir un último tramo para coronar el Plá de la Casa y desde la senda de subida podía vese una buena imagen de la nevera.




Arriba había un grupo de senderistas dándole al bocata y a la lengua que daba gusto, por lo que buscamos un lugar más tranquilo y elegimos para almorzar un sitio al que llamamos el nido del buitre, porque eran unas piedras que formaban como una península, pero rodeada de precipicio por todas partes menos el istmo, que es donde se sentó la vertiginosa Mari.



Una vez aligerados del peso de los bocatas y demás y habiendo dejado constancia de nuestro paso en la libreta de visitas de la cumbre, nos pusimos de nuevo en camino, bajando por una empinada pendiente, pendientes del lema de "todo lo que sube tiene que bajar".


Una vez abajo del todo y cuando llegamos a una caseta de obra, el track nos indicaba por la derecha aunque, como no se veía muy claro, comenzamos por la izquierda pensando en volver un poco mas alante a la derecha, pero la nueva opción tomaba pendiente y yo quería ver por dónde iba el track previsto, así que Manuel Carlos y yo descendimos para buscar la senda del track, mientras que Kiquet, Mari y Jose seguían arriba y arriba, yépale, yépale, como el corrido mejicano.

Bajamos, subimos por la otra ladera y encontramos la senda. Veíamos como íbamos más rápido que ellos por la comoda sendita pero después, al terminar el barranco tendríamos que subir hacia donde se dirigían ellos y por una ladera con más desnivel, porque de todas formas había que subir.



Llegamos arriba del Pic Serrella a la par y mirando hacia atrás podíamos ver en la primera imagen, una completa vista de el Plá de la Casa y tanto la pedrera y la bajada que habíamos hecho, así como la subida hasta aquí.

Mirando hacia delante, en la tercera imagen, se encontraba la Mallá del Llop allá a lo lejos, pero el vértice ni se adivinaba.


Esta imagen es muy aleccionadora. Desde aquí se pueden ver claramente las 4 cimas por las que habíamos pasado, Serrella, L'Heura, Plá de la Casa y Pic Serrella. También se ve por dónde tendríamos que bajar más tarde, cuando llegáramos y volviéramos aquí desde el último pico.


Siempre teníamos a nuestra derecha la Sierra de Aitana con sus antenas y podía divisarse allí en medio de la primera fotografía, el corte clásico del Puigcampana. Por fin, después de pasar una auténtica plantación de "cojines de monja", típicos de las grandes alturas, llegamos al penúltimo objetivo de la jornada. El último, sería regresar a los coches y llegar enteros.


Con una vista panorámica de 360 grados (esto sí que es un vértice con vistas) en el día maravilloso que nos salío, que nos permitió llevar manga corta "el 8 de enero", hicimos las fotos de grupo y de rigor y comenzamos el regreso a paso vivo.




En estas cinco imágenes que vienen a continuación estamos atravesando el recorrido que marqué antes con la flecha roja, a través de la gran pedrera.


Empeñado yo en seguir el track previsto, a veces caminábamos por senditas paralelas, como en la siguiente imagen, que me permitió fotografiar al grupo con la sierra de Aitana detrás y el Sol acompañándoles con sus rayos, como si estuviesen protegidos por un halo luminoso.

En la imagen central tenemos otra instantánea que muestra la bajada que hicimos del Plá de la Casa.


Llegó el momento de abandonar las sendas y pedreras y abocar a la pista de tierra. Nos llamó la atención el color azul tan intenso del cielo en la primera imagen, en lo que denominamos en ese momento "azul photoshop" porque parecía pintado y no natural. Inesperadamente volvimos a ver a las cabras de la mañana en el mismo lugar. Habían esperado a que regresáramos y las pudiéramos fotografiar con una luz mejor.


Con una última vista a la Sierra de Aitana, vértice al que subimos el 18 de septiembre y que nos traía muy buenos recuerdos, llegamos a los coches siendo las 15 horas y nos despedimos de esta muy bonita ruta. Nos dirigimos al pueblo a buscar una fuente para poder refrescarnos y comer, pero no la hayamos en Benasau, por lo que proseguimos hasta Benilloba y allí encontramos un sitio estupendo donde proceder al relajante baño de pies y con unos bancos de piedra para sentarnos a comer.





Una preciosa, a la par que exigente ruta, con unas fuertes subidas y bajadas que hacen que uno pueda sentirse merecedor de unas vistas estupendas.
Un saludo a todos y hasta la próxima.

Podéis descargar el track pulsando aquí: PABLOONCE
Pulsad aquí si queréis ver la presentación de "Más de Mil"

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