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sábado, 16 de febrero de 2013

0092 - Vértices Geodésicos C.V.: Tossal de la Mata (1103 m) y Cabezo Mirambel (1252 m) / A+ 988 m / 22,15 km

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"En otros tiempos"





Este sábado la ruta propuesta era subir al Vértice Geodésico nº 92 en orden de altura de la Comunidad Valenciana, Tossal de la Mata, con 1103 m de altitud situado en el Término Municipal de La Mata de Morella, Castellón. Por proximidad, también subiríamos al vértice Cabezo Mirambel (1252 m), en la provincia de Teruel.


Haríamos la ruta en el sentido de las agujas del reloj, prácticamente toda por azagadores. La Sierra es casi como una “V”, en la que comenzaríamos por un extremo y acabaríamos por el otro. Aparcaríamos en la población de La Mata, cerca del río Cantavieja, desde donde seguiríamos la Colada del Tossal al Mas Blanc que nos subiría directamente al Vértice del Tossal de la Mata (1103 m). Bajaríamos a la pista y enseguida tomaríamos el Asagador de La Cuba, que nos llevaría a la población del mismo nombre.
Cogeríamos después el Asagador del Oro que nos llevaría en ascenso al Cerro del Oro por donde caminaríamos por toda la cresta hasta llegar al final de la muela, donde se encuentra el Cerro de Marín (1278 m). Giraríamos hacia la derecha y seguiríamos su contorno por el Asagador del Cabezo, subiendo después por el Asagador de Moragués al vértice de Cabezo Mirambel (1252 m). Lo pasaríamos, alcanzaríamos las Antenas de TV y bajaríamos, llegando al Molino de la Punta y, por el cauce, hasta los coches.
Aquí podéis ver el vídeo de la Simulación de Vuelo sobre el track que he preparado para que os hagáis una idea fiel del recorrido:



A la cita acudieron Mari y Jose, Karmen, Kiquet, Mariano y un servidor. La mañana se presentaba perfecta para caminar. Las previsiones eran de cielos despejados, temperaturas de -2º al comienzo y 10º al terminar y sin viento.

A las 8, puntuales, y en cuanto el campanario de La Mata dio las campanadas, comenzamos nuestra ruta. Primero cruzamos el río Cantavieja y enseguida nos pusimos a subir con buena pendiente por la Colada del Tossal al Mas Blanc, en el que encontramos marcas de PR.


 

Íbamos adquiriendo altura con rapidez y el esfuerzo hacía que la ropa sobrara y fuera yendo a la mochila. Pronto tuvimos a la vista el Mas del Tossal.

 

Avanzamos con fluidez y la población de La Mata, de donde salimos, iba quedando con rapidez en la lejanía.

 

Una vez sobrepasado el Mas del Tossal y la siguiente loma, enseguida tuvimos a la vista  el vértice del Tossal de la Mata, con unas vistas estupendas en todo su alrededor y, sobre todo, en la dirección que indicaba lo que íbamos a hacer ahora. Se veía perfectamente la población de La Cuba, ya en término de Teruel y la montaña siguiente con el azagador claramente delimitado por donde tendríamos que subir para almorzar allí arriba.





En la imagen central se observa la población y a la izquierda, siguiendo la línea que delimita el sol y la sombra en la montaña, la ladera por la que subiríamos a saco. Se veía lejana y mi estómago se encogía sólo de pensar que no almorzaríamos hasta que subiéramos allí. Nos lo habíamos propuesto porque si nos avitualláramos antes, seguro que lo pagaríamos en esa exigente subida.


 Se presentó ante nosotros la señal del tramo de PR que, por casualidad, estábamos siguiendo y lo abandonamos por una senda que nos dirigió al Azagador de La Cuba y nos fue bajando muy agradablemente entre paredes de piedra.


Escuchaba todo el rato tras de mí decir a Mariano: "pobrecitos, pobrecitos", refiriéndose al enorme trabajo que había hecho la gente de estas tierras en aquella época, construyendo kilómetros y kilómetros de paredes de piedra y bancales por todos lados, con la sola ayuda de sus brazos y que ahora estuviera todo abandonado... Por eso elegí la canción "Some other time" (otro tiempo), de Alan Parsons, para acompañar el vídeo de la simulación del vuelo que, además del título, acompaña con sus notas, la nostalgia de esos pensamientos.




 Cruzamos el río Cantavieja, aquí llamado río de La Cuba que, al correr tan poca agua y posiblemente a que desaguan en él líquidos de desecho, emitía el mismo aroma apestoso que en las cercanías de La Mata.


 Entramos en el bonito pueblecillo de La Cuba, pasando por delante de un bar con un aspecto muy agradable y que cuando el sol apriete un poco más, sería un buen lugar para regalarse unas cervezas, y nos llamó la atención un reloj de sol en una pared que indicaba exactamente una hora menos de la hora que era en esos momentos.


 Salimos de La Cuba y volvimos a recuperar marcas de PR, en este caso turolenses. Las indicaciones no representaban nuestra realidad ya que, aunque nosotros nos dirigíamos ahora al Cerro del Oro, ni mucho menos nos quedaban 7,7 km. Aunque comenzamos la subida coincidiendo con él, nos abandonaría más tarde para dar su rodeo particular.


 Atrás se aprecia gracias a la claridad del día que tuvimos la suerte que nos acompañara, el pico donde se encuentra el vértice donde estábamos hace un tato y la esforzada subida que estábamos haciendo por este chulísimo azagador.



 

 Llegamos al Cerro del Oro y volvimos a descender unos metros, ya que arriba del todo no había donde sentarse cómodamente y habíamos visto unas rocas muy apetecibles momentos antes.


 Tras el reconfortante almuerzo seguimos por el cordal de la montaña, con muy buenas vistas a ambos lados. Estos azagadores están muy bien cuidados y en uso todavía y, por lo que se ve en la señal, el Gobierno de Aragón los tiene bien catalogados.


 

 Lo común es estas zonas es ir atravesando vallas para el ganado por sus porteras, que después hay que dejar cerradas igual que estaban.


Hubo un momento en que un águila se dedicó a planear en círculos sobre nosotros, como pretendiendo que le hiciéramos un reportaje, cosa que hicimos encantados.



 Era impresionante ver las terrazas que se habían empleado para cultivos en toda la ladera de la montaña de al lado. La segunda imagen parecía la de los campos de arroz en China que aparece en algunos libros de texto.



Llegamos a la parte más alejada de nuestra ruta, el borde de la muela y el Cerro de Marín (1278 m) y nos encontramos con una curiosa construcción. Es un mojón hecho con losas de piedra, entre las que han ido encastrando otras a modo de escalones para poder subir.



 El track lo había trazado por el borde mismo para poder admirar las vistas desde lo alto, pero no pudimos llegar. Nos faltaron unos metros, ya que una valla para el ganado, pero electrificada, no nos dejó pasar. La electrificación la comprobó Mariano, que la tocó y le dio un buen calambrazo. Como no se veía ninguna portera cercana, nos tuvimos que contentar con fotografiar desde lejos la Sierra de Gúdar y continuar con nuestra ruta.


Ahora estábamos en el otro brazo de la "V" y las vistas eran hacia Teruel, que nos mostraba un maravilloso valle con el río encajonado tras años y años de horadar la piedra.

 

 En la imagen central tenemos el monte donde estaba el siguiente vértice.


Y aquí una imagen de una fenomenal hoz, obra del pequeño río Cantavieja.


Tras la loma aparecía la población de Mirambel. Subimos al monte pretendido y, siguiendo el azagador, cómo no, llegamos al vértice turolense de Cabezo Mirambel (1252 m).





 

En esta primera imagen se puede ver claramente al fondo a la izquierda, de color claro, el pico donde estaba el primer vértice que subimos en esta jornada y a la derecha, con las terrazas, el Cerro del Oro donde almorzamos.




 Cuando comenzamos a descender de este monte vimos el siguiente al que teníamos que subir pero observamos que sobre su ladera había unas manchitas negras. Estas manchitas, conforme nos acercábamos, resultaron ser vacas de color negro, que por su aspecto eran más intimidatorias, aunque pueda que no sean peligrosas (de hecho otras veces hemos pasado al lado), pero el aspecto de algunas era imponente.






Mariano optó por ir a "las bravas", nunca mejor dicho, como muestra la foto, y los demás nos apartamos un poco antes por la derecha para no tener que pasar entre ellas. 






Asomándonos a nuestra derecha teníamos de nuevo la población de La Cuba y enfrente la loma donde estaban las antenas de televisión, nuestro siguiente objetivo.




Siguiendo estos perfectos azagadores que parecían calzadas romanas, llegamos a las antenas y comenzamos un fuerte descenso.


 A lo lejos, y ayudados por el zoom podíamos ver la Ermita de Sant Cristófol, que tan gratos recuerdos nos traía de la ruta que seguimos saliendo de Forcall y haciendo una circular que unía la Mola Garumba con el vértice Sarañana. En la tercera imagen ya se ve allá al fondo la población de La Mata, donde estaban los coches, pero aún quedaba un trecho para llegar.




 Llegamos abajo, cruzamos la carretera y el río y continuamos por su margen, pasando después por el Molino de la Punta y al lado, por la Ermita de Sant Cristófol. Se llama igual que la otra, pero no tiene nada que ver. Volvimos a cruzar el apestosillo río Cantavieja (en estos momentos, por lo menos) y llegamos a los coches siendo las 15:30.


 Como ya conocíamos la zona, decidimos desplazarnos al bonito lavadero de Forcall, donde estuvimos la otra vez y así refrescarnos con sus aguas y allí mismo dar cuenta de la comida.




Una ruta en la que, si bien las montañas están bastante peladas, fruto de la dureza del terreno y de la sobrexplotación, tanto agrícola como ganadera y en uso de sus actividades todavía en la actualidad, tiene precisamente esos alicientes también: el poder ver en vivo los perfectos azagadores que nos llevaban por lo más alto de las sierras y pensar en cómo se han ganado el sustento estas gentes durante siglos.



Un saludo a todos y hasta la próxima.
Podéis descargar el track de la ruta pulsando aquí: PABLOONCE

6 comentarios:

  1. ¡Pablo! Esta semana gozada por todos los sitios, azagadores, piedras en su sitio, vistas, paisajes, almuerzo, buena compañia y una vez más disfrutar de nuestras montañas. Nos vemos

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    1. Sí, salió una buena ruta, lástima que oliera tan mal el río Cantavieja, me hubiera gustado remojar los pies en él al final de la ruta.

      Hasta pronto.

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  2. Buena ruta Pablo con el encanto de aquellas tierras que ofrecen al caminante tantas satisfacciones y algún que otro calambrazo jejeje.
    Creo que todos lo hemos probado alguna vez
    Saludos

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    1. Hola Jose, ponen un cable eléctrico pero también habilitan porteras para que se pueda pasar dejando cerrado de nuevo, no como por estas tierras, que te ponen una valla de más de dos metros que parece un campo de concentración.

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  3. Molt bonica la ruta. Llàstima no poder anar, m'haguera agradat passejar pel Cabezo de Mirambel, em duu molts records.
    Per cert, el rellotge de sol marca bé l'hora, nosaltres anem ara (hivern) una hora per davant de l'hora solar.

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    1. Sí, Xavi, es lo que suponíamos, vaya precisión, y en el bar se tiene que estar muy fresco tomando una cervecita ahora cuando haga mejor tiempo. Saludos.

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