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domingo, 25 de agosto de 2013

Pr-290 Gestalgar - Balneario Chulilla, con variantes y baño.

...








Este domingo veraniego la ruta propuesta era acercarnos hasta Gestalgar, Valencia, con el aliciente de darnos un baño, el que quisiera, al final de la ruta.




Se trataba de seguir el PR-290. Lo suelo hacer todos los veranos, pero añadiríamos en este caso un par de variantes por las que ya pasé en su día y que pienso que lo mejoran. Saldríamos desde la Fuente de los Chorros, en Gestalgar, cruzaríamos el río por la pasarela de los Baños del Motor y seguiremos hasta la bonita Fuente del Morenillo. Subiremos un poco más hasta desviarnos para llegar a lo alto de la Peña María.


Continuaríamos siguiendo el PR, pasando por el lateral de la plantación de naranjos de la Hoya de Cherales y, cuando lo sobrepasáramos, nos acercaríamos a hacer la primera variante para ver el paraje de Las Toscas. Son unas cascadas que resbalan sobre paredes de musgo hasta un remanso del río Sot. 





Una vez visitado el lugar, volveríamos sobre nuestros pasos hasta la pista y un poco más allá comenzaríamos la segunda variante, que consistiría en abandonar la pista y la posterior carretera hasta el Balneario por la derecha, metiéndonos por el lateral del Barranco por donde discurre el río Sot. Caminaríamos por un sendero y por el interior de una antigua acequia, que terminaría en una pista, ya cerca del Turia, que nos llevaría hasta el Balneario de Fuencaliente. 


Cruzaríamos la antigua presa, viendo las gruesas compuertas de hierro dobladas por la fuerza de las aguas de la riada de 1957. Circularíamos después de vuelta por el otro margen del Turia. Pasaríamos al lado de la Antigua fábrica de Corindón.


 Más adelante tendríamos una buena visión de los Cinglos de Gregorio. Bajaríamos y tras visitar los restos de la antigua presa, ya cerca de Gestalgar, cruzaríamos el río por una pasarela para llegar hasta la base de la Peña María, desde donde nace su fuente.


Por las sendas arregladas por el Ayuntamiento llegaríamos a la zona de Baños del Motor, donde podríamos elegir entre tomar un refrescante baño o una cervecita en el bar que hay allí instalado y daríamos por terminada la ruta.

Aquí podéis ver el vídeo de la Simulación de Vuelo sobre el track para que os hagáis una idea fiel del recorrido:



A la cita acudieron Ana, Manuel Carlos, Alicia, que llevaba tiempo siguiéndonos por la web y contactó conmigo a través del blog,  y un servidor.

A las 7 de la mañana ya comenzábamos a caminar desde el parking cercano a la Fuente de los Chorros de Gestalgar y nos acercamos hasta la zona de los Baños del Motor, donde nos daríamos un chapuzón horas más tarde.



A estas horas, la superficie del amplio estanque parece un espejo y las aguas están quietas y transparentes.


Cruzamos la pasarela y seguimos la pista por el lateral del río, cogiendo un poco de altura, hasta desviarnos en una de las curvas para visitar la siempre acogedora Fuente del Morenillo.




Continuamos con las revueltas de la pista que nos iba dejando vistas de nuestro siguiente destino, la cima de la Peña María, y también observábamos los restos del horrible incendio que padeció "otra vez" esta zona en septiembre del año pasado, que se originó cerca de la subestación eléctrica de Chulilla y lo arrasó todo. Afortunadamente veíamos que en sólo un año, la naturaleza se había esforzado en olvidarlo y estaba comenzado por sí misma a renovarse con fuerza. Así podían verse creciendo de los restos calcinados a los laureles, las coscojas, el llentiscle y los palmitos.


También se veían pequeños pinos que nacían esporádicamente, pero que tardarán al menos 30 años para poderse ver como estaban. Eso, si no vuelve a quemarse antes ooooootra vez.



Llegamos al desvío  y lo cogimos a la derecha para visitar la Peña María. Desde su cima las vistas siempre son grandiosas, viéndose por un lado los Cinglos de Gregorio, que envuelven el cañón por donde volveríamos...


... por otro lado, al fondo Gestalgar, el Turia y el camino recorrido...


... y en esta panorámica, todo junto.


La mañana estaba nublada, lo que por una parte nos protegía de la acción directa del Sol, y no llegó a llover.




Comenzamos el descenso y seguimos el PR, que nos llevaría a la Hoya de Cherales, donde se asienta esta gran finca de naranjos que consiguieron transformando el terreno. Contrasta mucho con lo agreste de la zona y, al superar el collado y encontrártela de golpe, siempre sorprende la primera vez que la ves.


Aquí se encuentra el mojón de los tres términos, donde confluyen Gestalgar, Sot de Chera y Chulilla.


Y aquí una foto de grupo, donde Alicia estaba aún sonriente pues al pasar entre los dos mojones, se le había quedado la mochila atrapada entre Chulilla y Gestalgar.


Pasamos la Hoya de Cherales y en la siguiente curva, donde hay una valla de madera, aunque no hay indicaciones, nace una senda por la que se puede bajar a ver el paraje de Las Toscas. Se oye el rumor del agua desde arriba. Bajamos y cuando vimos el agua, dejamos las mochilas y nos calzamos las zapatillas de agua para ver las cascadas. 

Estas imágenes me recordaban a otra experiencia muy gratificante que tuvimos con los amigos habituales en la ruta que hicimos para subir al vértice de Cerro Carpio. 

Habían puesto unas murallitas de piedras para que se embalsara más el agua y el estanque había ganado en longitud  y profundidad. Estaba así más bonito que cuando estuve aquí en el verano pasado.


A pesar de la cara de Alicia, el agua no estaba muy fría y, aunque caía mucha menos agua que en invierno, aún se veían hilillos rezumar de la toba calcárea y caer al estanque produciendo un murmullo constante que, como el canto de las sirenas, nos atraía hacia el baño.




Aunque era pronto, pues serían todavía las 9:30 de la mañana, Manuel Carlos y yo, que llevábamos el bañador puesto debajo, no quisimos dejar pasar la oportunidad de bañarnos en ese apacible lugar. A las féminas también les apetecía, pero les frenó el que tendrían que volver hasta donde estaban las mochilas y cambiarse.



Tras el baño, regresamos, nos calzamos, atravesamos la sendita del cañar y volvimos a la pista.




Un poco más allá comenzaba la segunda variante de esta ruta. Nos salimos de la pista por la derecha, en descenso, siguiendo el curso del río Sot y conectamos un poco más adelante con una antigua y abandonada acequia.



Unas veces por su interior, que está bastante limpio y otras caminando por su borde, fuimos avanzando con el Sot rumoreando abajo nuestro. Hay que tener cuidado donde pisar porque estos son tramos que no se mantienen y cada vez están más ruinosos, pero se circulaba bien y le da un punto de aventura a este tramo de la ruta.







En esta imagen puede verse la línea que dibuja la acequia por donde habíamos pasado, a media altura.


Llegamos a la pista y una de sus revueltas nos mostró este curioso "interrogante" en el que quizás el río se preguntaba: "Siempre estoy aquí, desde mucho antes que vosotros, y he visto muchas batallas ¿cuando me volveréis a quemar otra vez?


Pasamos al lado del Balneario de Chulilla, o de Fuencaliente, y un poco más allá cruzamos el río por encima de los restos de la antigua presa, cuyas compuertas aún aparecen dobladas por la fuerza del agua de la riada de 1957 que inundó la ciudad de Valencia.




Pensando en donde almorzar, decidimos acercarnos hasta la Fuente de la Rinconá, cogiendo el desvío de la pista hacia la izquierda y allí, con su fuente y bajo las frescas hojas de su fenomenal higuera, nos dispusimos a reponer fuerzas.


Continuamos la marcha por la pista, circulando en ocasiones por el interior del gran canal, de más de 3 metros de altura, que abastecía de agua a la Fabrica de Corindón. La pista pasa por su lado y se encuentra en estado ruinoso.






Llegamos a un azud, que normalmente sirven para elevar y redirigir el agua. En este caso hacia una acequia que lleva sus aguas hasta Gestalgar.



Como casi siempre, la acequia iba a tope de agua y debíamos caminar un tramo de unos 25 metros por el borde. Siempre llamo la atención sobre este punto de la ruta a personas que tengan algo de vértigo y por la peligrosidad de caer a la fuerte corriente, ya que la acequia después se mete por dentro de la montaña sin ninguna protección en su entrada.


Continuamos ahora por la senda que discurre por los laterales del barranco y a cierta altura sobre el río. En este lugar han instalado unas cadenas para ayudarse y tener así más seguridad dado lo disgregado del terreno que se pisa y la pendiente lateral.




Este tramo es divertido. Antes del incendio las carrascas crecían con fuerza y hacían de muralla hacia el vacío. Ahora han desaparecido y resulta un poco más expuesto.







A Manuel Carlos le hicieron gracia los frutos del palmito y no quiso dejar la oportunidad de fotografiarlos.


Al superar un repecho tuvimos de golpe la fenomenal visión de los Cinglos de Gregorio y a la vista la fina senda que discurría por su lateral derecho y que deberíamos seguir. Lugar para detenerse contemplar su grandiosidad.






En este tramo de caída importante también hay instalado un tramo de cadenas.











Llegando al final del cañón y con la vista de la Peña María ya asomando enfrente de nosotros había que darse la vuelta y contemplar las paredes por donde habíamos pasado.




Llegamos al final de la senda y, tras bajar unos peldaños que nos devolvieron a la pista, pasamos por los restos de la antigua presa que también había sucumbido a la fuerza de las aguas.


Un poco más adelante cruzamos una pasarela sobre el río y nos dirigimos  a la base de la Peña María, donde nace una fuente, para probarla y refrescarnos con su agua.


Alicia y Manuel Carlos con la Peña María a sus espaldas... bueno, detrás de ellos.


La pista en un momento pasa por un puentecito sobre esta cascada de agua espumosa que proviene de la acequia que atravesaba la montaña.


La pista aún nos haría pasar por algún lugar como éste, al que nuestro amigo Toni seguro que le sacaba todo el jugo fotográfico.


Y llegamos a la zona de los Baños del Motor, donde nos desvestimos y nos echamos al agua para celebrar con ese momento refrescante el final de la ruta y recordar en el agua las vivencias de la mañana.




Así dimos por finalizada esta siempre agradable ruta, de la que pensamos que con estos dos alicientes, como son la visita (y posible baño) a Las Toscas y la variante de la antigua acequia para evitar la pista y carretera hasta el Balneario, gana enteros y se hace más divertida. Esperamos que la zona se vaya recuperando pronto de las consecuencias del incendio.

La nueva incorporación, Alicia, se portó como una más del grupo y esperamos que repita con nosotros y sea partícipe de nuestra adicción semanal.



Un saludo a todos y hasta la próxima.
Podéis descargar el track de la ruta pulsando aquí: PABLOONCE




8 comentarios:

  1. Hola Pablo, nuevamente te doy mi enhorabuena por el blog y por la ruta que has organizado, muy completa, con rincones muy bonitos y la compañia inmejorable. Espero poder compartir muchas más con vosotros. Saludos

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    1. Hola Alicia, y nosotros estaremos encantados de que vengas. Se nota que disfrutas con la montaña, como nosotros.

      Un saludo.

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  2. Hola Pablo
    Una ruta muy completa uniendo Las Toscas con la parte de Gestalgar y Chulilla, yo las tengo hechas pero por separado y esta versión tiene muy buena pinta.

    Imagino que el agua a primera hora estaría fresquita de verdad, pero ese frescor te da fuerzas para toda la mañana...

    Un saludo
    Jose
    TROTASENDES BENICALAP

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    1. Hola Jose, yo también las había hecho por separado. La de Gestalgar muchas veces y siempre oía el rumor de las aguas en esa curva, pero no sabía que las Toscas estuvieran tan cerca. Hasta que un año pudo más mi curiosidad y bajé a verlas. Lo de ir por la acequia me lo plantee muchas veces,ya que la pista hasta el Balneario se me hacía cansina y el barranco tenía muy buena pinta. Hasta que un día me decidí y desde entonces ya no vuelvo al recorrido original del PR.

      La pena lo del incendio, pero hemos comprobado que el monte bajo está creciendo con fuerza y al menos lo tapizará de verde muy pronto.

      Saludos.

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  3. Hola Pablo, aun que no nos conocemos somos casi vecinos, hace tiempo que sigo tu blog que me encanta, queria hacer el pr v290 y buscando en wikiloc encontre tu trak entre otros, la variante hasta Las Toscas me decidio a hacer el tuyo ya que conocia el lugar pero llegando desde Sot de Xera, este jueves he realizado la salida y he de decir que aparte un pequeño contratiempo, me encanto, bueno..............el tramo aereo de antes de llegar a Fuente d Peña Maria no tanto, tengo algo de vertigo, pero he de decir que en conjunto me gusto mucho. Creo que la variante de llegar hasta Las Toscas, merece ser incorporada al PR "oficial"

    Saludos

    Francesc

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    1. Gracias Francesc, yo también creo que así la ruta gana más, y añadiéndole el paso por la acequia abandonada en lugar de ir por la pista superior hasta el balneario, también. Aunque si tienes vértigo, mejor no, ya que tendrías que ir mucho rato caminando por el borde de la acequia.

      Saludos,
      Pablo

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  4. hola Pablo, esas dos variantes no están en el trak de la ruta ¿no?

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    1. Sí, claro, Anónimo. En realidad el Pr-290 pasa al lado de Las Toscas. No sé por qué no lohicieron para que bajara y las visitara. Y en eltrack está nuestro paso por encima de la acequia abandonada también, por el lateral del barranco donde baja el río Sot a encontrarse con el Turia.
      Saludos.

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