Páginas

sábado, 12 de octubre de 2013

0129 - Vértices Geodésicos C.V.: Mont-Mayor (1016 m) / A+ 580 m / 19,16 km

...





Este sábado la ruta propuesta era subir al Vértice Geodésico nº 129 en orden de altura de la Comunidad Valenciana, Mont-Mayor, con 1016 m de altitud, situado en el Término Municipal de Altura, Castellón. 

Para llegar al punto de inicio nos dirigiríamos a Alcublas y después, por la carretera Cv-245 y un poco antes del km 23, aparcaríamos en un área recreativa, realizando la ruta en el sentido opuesto al de las agujas del reloj. 


Comenzaríamos subiendo al Llano de Gaetano o Cayetano, cruzaríamos la carretera y subiríamos al Mont-Mayor. Desde allí seguiríamos el GR-10 en su variante a la Cueva Santa. A continuación iríamos por el PRCV- 178, que va desde la Cueva Santa hasta la Fuente Ribas en dirección a Altura. Allí lo abandonaríamos e iniciaríamos el regreso por la Rambla/Barranco de la Torrecilla. Nos saltaríamos una curva y lo retomaríamos de nuevo. Pasaríamos por la Fuente del mismo nombre y, por La Podadera, regresaríamos a los coches.

Aquí podéis ver el vídeo de la Simulación de Vuelo sobre la ruta para que os hagáis una idea fiel del recorrido:



A la cita de hoy acudieron Carmen, Ana, Kiquet y un servidor y a las 7:45 ya estábamos en el punto de inicio en una mañana fresca pero sin viento y con el cielo totalmente nublado. 

Aparcamos un poco antes de lo previsto al ver a la derecha de la carretera unos bancos de piedra. Hay una pista con un cartel que indica Masía Cucalón.

 
Esta zona también fue pasto de las llamas del incendio del año pasado y, al igual que vimos en la ruta del vértice Lluste, que hicimos a principios de septiembre, se observaban lentos retazos de recuperación espontánea.


Comenzamos caminando un poco por la carretera hasta desviarnos por la derecha y coger una pista que nos subió a los Altos de Gaetano. El camino nos devolvió más tarde de nuevo a la carretera, que cruzamos y nos dirigimos por la base de la montaña hacia el barranco por donde queríamos subir.



La subida no ofrece dificultades y se aprecia por su fondo un rastro de senda hasta la mitad de ella. Con la montaña en este estado a veces las sendas son difíciles de ver, pues si no están muy pisadas se confunden con el terreno. A mitad de subida preferimos ir un poco por la izquierda, que estaba más despejado y así no nos manchábamos con los restos de ramas quemadas.


Mirando atrás se veían los cortados del Peñascabia (a la izquierda) y la montaña donde se encuentra el vértice Ragudo (a la derecha).


Más lejos, también estaba presente el Pico Pina.


Esta vez la densa capa de nubes nos negaba la contemplación del amanecer, aunque un resquicio entre las nubes nos dejó ver el mar al fondo.


Llegamos al vértice y su caseta forestal, desde donde a pesar de la poca luz del día, se nos ofrecian buenas vistas.




Nos costó encontrar un poco la senda de descenso hasta que se hizo más definida y nos fue llevando hasta el cruce con el GR-10.






Siguiendo por el GR, en una bicurcación yo había trazado el track por abajo, a la izquierda, pero al ver en una loma unas esculturas y cruces, decidimos alterar el recorrido y fuimos a verlas. A alguna de las figuras les falta un brazo o una parte, efecto seguro del "divertidisimo" vandalismo de aburridos personajes .




Continuamos y seguimos por la senda que nos bajaría a la Cueva Santa. Este tramo se había salvado del fuego y disfrutamos de volver a sentir la pinocha bajo nuestras botas y caminar entre los pinos.






Allí decidimos almorzar y esperar a que se hicieran las 10, que es el horario de apertura de la Cueva, pero viendo que se hacía la hora y que no se personaba nadie por allí, continuamos con nuestra marcha. Tomamos ahora el PRV-178, que en su comienzo nos dejaría ver las imágenes de los tres Misterios: los Gozosos, los Dolorosos y los Gloriosos representados en los azulejos del Camino del Rosario.


Misterios Gozosos


 
 Misterios Dolorosos



Misterios Gloriosos



Por la zona del mar, el tiempo insistía en despejarse.






Dejamos atrás la Cueva Santa y encaramos el sendero, que en suave descenso nos llevó a otro Peiró, en este caso el de la Pota del Caballo.






En uno de los mapas había visto una variante del PR que bajaba por la derecha y nos fuimos a buscarla, pero al parecer nace antes de por donde bajamos nosotros. De todas formas no vale la pena y pienso que es mejor en este caso seguir por el PR, que nos llevaría al mismo sitio. Lo he rectificado en el track para que continue por el PR.




El sendero nos llevó a un área recreativa con 5 mesas donde se puede almorzar o comer. Al continuar, la senda nos bajaba por un bonito trozo de barranco en el que en un rodal vimos una higuera, un nogal y unas vides. Todo con frutos. Los higos estaban pasados, las nueces, a pesar de ser de la temporada, estaban fofas, pero al menos las uvas de las parras silvestres estaban muy dulces.


El sendero y el barranco terminan en la Fuente Ribes, lugar donde un hilillo nace de un tubo de la pared y desemboca en un abrevadero. Nosotros pasamos bajo la carretera y continuamos por la pista. Ahora había que ir enlazando pistas y atravesar algún campo para ahorrarnos una gran curva y llegar al Barranco de la Torrecilla.




Os dejo aquí una sucesión de imágenes del interior del barranco. Se camina bien por él y seguro que cuando estuvo rodeado de vegetación sería una delicia. De todas formas, el trayecto es bastante largo y menos mal que el día nublado y con brisa fresca acompañaba. Habría que evitar hacerlo en verano.













Llegamos por fin al depósito de agua y Fuente de la Torrecilla. La fuente no tiene agua ni grifo, para variar y en su entorno hay un área recreativa com mesas. Los pinos que la rodeaban también se salvaron del incendio.




Desde aquí continuamos enlazando pistas viendo a lo lejos la montaña del Mont-Mayor, donde habíamos subido en la mañana y llegamos a los coches siendo las 13:20.


Una ruta sin complicaciones a no ser la distancia para aquellos que no estén acostumbrados. Como siempre, da pena ver todo el manto verde que cubría esta zona destruido por el fuego. La parte buena es comprobar que la naturaleza es imparable y cómo, espontáneamente, se comienza a recuperar.


Un saludo a todos y hasta la próxima.
Podéis descargar el track de la ruta pulsando aquí: PABLOONCE

3 comentarios:

  1. Hola Pablo:
    Vaig pujar al Mont Mayor fa quatre o cinc anys i tota la zona cap a Alcublas estava coberta per un pinar de repoblació (ja gran) que feia goig.
    Després de vore les fotos he decidit que tardaré uns quants anys en tornar fa pena el que pot fer el foc (i la mà de l'home que l'encén) en poques hores, tardarà anys en tornar a estar com estava.
    Sou molt valents per fer una ruta pels pinars cremats, jo no sóc capaç.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya lo sé, Xavi. Llevaba una ortofoto en el movil y todo era una alfombra verde de antes de que se quemara. Nosotros sentimos lo mismo, pero es lo que hay y no se puede ignorar la realidad solamente mirando para otro lado. Sí que se pueden hacer rutas que no estén quemadas, pero a este paso y con la extensión tan grande que abarcan los incendios, al final no nos a a quedar nada. Hay que ver el punto positivo. Como nosotros tenemos que ir al vértice que toque en altura, si está quemado al menos podréis comprobar a través de las fotos cuál es el estado de su recuperación.

      Saludos,
      Pablo.

      Eliminar
  2. Gracias por difundir un sendero como este, pese a que el incendio lo haya convertiro en algo triste al haber calcinado el gran valor paisajístico de la zona. Pese a ello, habeis logrado obtener y difundir lo positivo que permanece en él, y además lo habeis marcado y señalizado en planos para que se anime más gente.

    Como buen conocedor y amante de la zona: MUCHAS GRACIAS

    ResponderEliminar

He puesto un filtro anti-spam. Los comentarios primero me los manda el blog a mi correo para aprobación y después se publican. Si cuando le dais a "enviar" aparece un mensaje arriba de la página, es que todo está ok. Vuestro mensaje aparecerá en breve.

Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons.