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sábado, 16 de abril de 2016

0301 - Vértices Geodésicos C.V.: Mola (566 m) y Cadenas del Garbí / A+ 866 m / 12,34 km

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Este sábado la ruta propuesta era subir al Vértice Geodésico nº 301 en altura de la Comunidad Valenciana, Mola, con 566 m de altitud, situado en el término municipal de Segart, Valencia.

Cuando hace unos meses hicimos la ruta de los 4 picos por la Calderona, teníamos durante todo el camino como referencia la figura de la Mola de Segart, donde hay un vértice y en esta ruta lo coronaríamos.


Ya habíamos subido de diversas formas a la Mola en al pasado. Esta vez lo haríamos siguiendo un track de Juane de “Esto se Empina” que a él le gusta mucho, ya que une la subida a la Mola con la subida al Garbí, aunque le añadiría una sorpresa final.

Saldríamos de Segart y nos dirigiríamos a la Canal del Garbí para subir por las cadenas hasta las losas de Rodeno. Bajaríamos por la pedrera a buscar la pista que nos acercaría a las faldas de la Mola, subiríamos, bajaríamos en principio por el mismo sitio y volveríamos a Segart.

Aquí tenéis el enlace a la crónica de Juane con El Garbí y laMola.


A la cita acudieron Pili, Ángela, Ana, Quico, Juan Carlos, Paco, Manuel Carlos y un servidor. A las 7:30 ya estábamos aparcados en el punto de inicio. Elegimos la placita donde tiene parada el autobús, que además en la esquina tiene una pequeña fuente con grifo y que nos serviría para refrescarnos al final de la ruta.
 

El día se presentaba fantástico. Todo un lujo por el que no nos importaría haber tenido que pagar. Comenzamos a caminar por la carretera por donde habíamos venido y ya aparecían ante nosotros las garras del Garbí, adonde teníamos que subir.




Hacia el este se veían las estelas de muchos aviones a la vez, que parecía que salían despavoridos en estampidas como hacen las perdices cuando nos acercamos en el monte.


Tras un corto tramo nos desviamos por una senda a la izquierda, siguiendo en todo momento las marcas blancas y rojas del GR-10. Desde el principio la senda discurre por un barranquito que nos haría pre-disfrutar de lo que estaba por venir.




Ya veíamos ante nosotros la situación de la canal de las cadenas por donde habríamos de subir.






Y enseguida hubo que meterse en faena disfrutando como niños con las consecutivas trepadas.







Tengo que hacer aquí una llamada de atención y es que se ve que están sustituyendo las antiguas cadenas, ya que de las que había sólo quedan un par de tramos y el resto no están. Se ven de vez en cuando muchas anillas nuevas por lo que supongo que en breve repondrán y equiparán este paso incluso mejor que estaba antes. Se puede subir sin cadenas, pero si están o si se tiene menos confianza, siempre pueden servir de ayuda.






En algunos pasos más esforzados no viene mal ayudarse unos a otros.




En este punto y cuando parece que no hay salida, hay que meterse por la grieta que hay entre la pared y esa roca que se apoya en ella. Todo un clásico de este ruta y que siempre llama la atención a los que la hacen por primera vez.




Las personas de cierta envergadura tendrán que quitarse la mochila para poder pasar, pero lo harán sin problemas.






Tras el paso por la grieta, una pared con paso lateral. No hay cuartel.


















Todo un rato de pleno disfrute que da hasta pena que se acabe.



Llegamos a la parte superior y final de la canal donde vimos a la derecha esta roca que Manuel Carlos bautizó como la roca del Águila Real.

Salimos de la canal y nos fuimos por un senderillo a la derecha que nos llevaría a la pista. Ésta nos conduciría hasta la Ermita y la zona recreativa del mirador del Garbí.






Zona recreativa con su mirador. Aquí hay unas cuantas mesas de piedra pero nos fuimos al lado del otro mirador que queda más alto para poder almorzar en sus rocas con unas increíbles vistas.







Aquí se nos ve almorzando en las rocas mientras Paco hacía esta magnífica panorámica.





Terminado el almuerzo volvimos al punto desde donde habíamos salido de la canal, aunque por otro sitio para no repetir y continuamos la senda de frente.









La senda nos llevaría al inicio de la pedrera por donde teníamos que bajar.




La pedrera se va cruzando en diagonal hasta que salimos de ella y continuamos por buena senda. Allí enfrente, un poco a la derecha se veía la Mola, adonde nos dirigíamos ahora.









La senda serpenteante abocaría en una pista y allí nos encontramos con un grupo de viejos amigos. Hace dos semanas coincidíamos en el Gorgo con Juane y su Peña's fusion y hoy volvíamos a tener otro encuentro. Da gusto ver y encontrarse con gente que sabes que tienen la misma ilusión y que disfrutan con el entorno y con el esfuerzo, porque en las montañas se cumple con mucha frecuencia aquello de: "No pain, no gain" (sin sufrimiento, no hay recompensa). 



Nos despedimos y continuamos con nuestro camino y abajo, en el inicio de la senda de subida a la Mola había un grupo de gente grandísimo.







Cogimos la senda "tó pa riba" hasta llegar al pilón conmemorativo del Centro Excursionista de Valencia que muestra las direcciones de los lugares más emblemáticos de la zona.







Las vistas desde todos los puntos altos en el fenomenal día que nos había tocado en suerte eran magníficas.



Nos hicimos la foto de grupo y enseguida nos fuimos hacia el vértice, ya que subía el enorme grupo y queríamos llegar antes de que nos lo copasen y poder hacer la foto conmemorativa.



Este es el masivo grupo visto ahora desde el vértice.


Ahora les tenía preparada una sorpresa, ya que el track de Juane volvía a bajar  por el mismo sitio y después bordeaba la Mola. Les propuse que en lugar de ello bajaríamos de allí por la Caries de la Muela, que es la canal por donde normalmente se sube, siendo más cómoda por allí subirla que bajarla, pero como la ruta se presentaba así y nos va la aventura, todos estuvieron conforme, sabiendo que habría que tomárselo con el debido cuidadín.




Una maravilla, mucho mejor y más entretenido que bajar por el otro sitio, pero para los que quieran hacerlo por el lado más sencillo deben volver a bajar por la senda de subida.












Vista de la canal, en este caso la "caries" de la muela.





El monte se está poniendo en su punto más bonito y si no mirar estas flores...las blancas, me refiero, que en esta zona lo pueblan todo.


Dejamos atrás la Mola, con su característica forma que recuerda a los Western americanos.



La senda de bajada también es muy bonita y unimos con la que venía del otro track por el que habríamos venido de haber bajado por el mismo sitio.


Pasamos por un lugar frondoso y fresco donde se ubica la Font del Campaner, pero que no tiene agua. Siempre nos apena ver las fuentes secas por donde antes corría el agua alegremente. A ver si cambia pronto de nuevo el ciclo y vuelven a estar dispuestas para refrescar a los caminantes.



Ya llegábamos a Segart y callejeamos un poco hasta llegar a los coches pasando por el Ayuntamiento y su lavadero, que se encuentra debajo del mismo, dando así por terminada una ruta que, como ya nos anticipaba Juane, es de las que hacen afición. En realidad y como decía gente del grupo, eran dos rutas en una, pero así, de esta manera, sale una ruta redonda y que mantiene la intensidad en todo momento.



Os dejo con otro Capítulo de "Las Flores de Paco":



























Un saludo a todos y hasta la próxima.
Podéis descargar el track de la ruta pulsando aquí: PABLOONCE


2 comentarios:

  1. Buena ruta Pablo y de las que hace afición...y Empinada...jejeje,a pesar de la poca altitud de sus cimas...Seguro que la disfrutareis.Nosotr@s nos vamos a Gudar con una I+D pero sin complicaciones...

    Un abrazo.

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  2. Espectacular Pablo, muchas como esa
    Gracias

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