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sábado, 9 de mayo de 2009

Sendero del Agua. Circular. (Santa Cruz de Moya)

Escribo esta crónica mientras por los altavoces suena una canción de Norah Jones, "The Story". Por supuesto es mejor la sensual canción que la crónica, pero vamos a la story.

Esta semana José Manuel nos propuso un paseo por uno de los primeros pueblos de la provincia de Cuenca que nos encontramos en dirección a Ademuz, Santa Cruz de Moya. Se trataba de ir siguiendo las indicaciones de Esteban Cuéllar y recorrer uno de los "Senderos de la Memoria", llamados así por el grupo de senderismo "La Gavilla Verde" para rememorar y conservar los caminos por donde merodeaban los guerrilleros maquis.

De las tres rutas que los componen nosotros hicimos el "Sendero del Agua", que ya se va acercando el veranillo.

Nos habíamos reunido un reducido número de senderistas para lo que estamos acostumbrados, ya que sólo éramos 12. Algunas razones que se me ocurren eran la lejanía de la ruta y el que varios miembros destacados del grupo que forman parte de los habituales, se encontraban participando ese mismo día en la prueba de la "Marató y Mitja", 65 kilómetros a recorrer en un tiempo máximo de 15 horas. Un saludo desde aquí a Kiquet, Juan Carlos, Mª Jesús, Dioni, Salva y Manolo.

Espero que, independientemente del tiempo que hayan conseguido, se encuentren físicamente bien, que es lo importante. A mí me impone mucho respeto tanto la dureza de la ruta como su longitud: ¡un maratón y medio!... y pienso que si el griego aquel que hizo el primer maratón, Filípides, que portaba el mensaje de la victoria sobre el ejército persa, acabó jodido..., con maratón y medio hubiera acabado jodido y medio. Por eso les admiro sólo por el hecho de planteárselo.

No nos volvieron a defraudar las predicciones meteorológicas de "Accuweather" que decían que no llovería, pero Cuenca es Cuenca, o "un cuenco", como recuerdo todavía de una frase que escuché cuando era pequeño en un NODO en un cine, y hacía algo de fresquillo en esas primeras horas matinales. Os lo puedo asegurar, yo, que portaba pantalones cortos y camiseta de manga corta ya de inicio.



En esta ocasión no teníamos track para seguir con los GPSs, sino que íbamos guiándonos por las descripciones de unas fotocopias del libro de Esteban Cuéllar que José Manuel había repartido. Empezamos a seguir las marcas del PR-11 atravesando frondosos campos por la vega del Turia.



El río lleva por esta zona bastante agua. Almorzamos al lado de un arroyo, cuyo constante sonido al corretear entre las rocas evocaba a más de uno ciertos deseos de micción. Era el cumpleaños de Toni y se apresuró a compartir con nosotros el peso de su mochila: vino, canapés de hojaldre de varias clases y mistela ¡¡Feliz cumple!!


Una vez repartido el peso continuamos con la ruta entre verdes parajes.

Mientras el grupo circulaba por un tramo de pista en animada charla, yo leía en el libro que llegados a un cartel de "zona de caza controlada", había que seguir un camino a la izquierda que se dirigía hacia el río, y como en ese momento se cumplían estas tres circunstancias avisé a José Manuel y al grupo de que había que desviarse. Así lo hicimos, pero después de seguir en esta dirección unos minutos el camino acabó cara al río y no tenía continuidad.

Retrocedimos un poco y siguiendo a Toni cortamos a la trocha enlazando con la pista anterior. Unos 500 metros más adelante estaba el verdadero desvío con otro cartel idéntico... ¡¡si es que habría que numerarlos!! Aquí os dejo la imagen del grupo retomando la pista después del pequeño paseo que les dí. Unas veces se acierta y otras no, pero la aventura es la aventura.



El camino "bueno" nos llevó hacia el río Arcos en una zona sombreada por los pinos y al llegar vimos un hurón negro de larga cola, que continuó por unos instantes siguiendo paralelo por la otra orilla y dando tiempo a que la mayoría lo pudiéramos ver.



Llegamos a una acequia aérea a modo de acueducto, que nuestro instinto aventurero nos empujaba a cruzar pero un labriego atento nos dijo que el PR continuaba por la derecha y nos desviamos. Todos pensamos que hubiera estado bien cruzarla aunque después hubiéramos tenido que volver sobre nuestros pasos.


Casi llegando a Santa Cruz de Moya nos desviamos un poco por un sendero empedrado protegido por una valla de troncos para visitar una gran charca que bien valía un baño, aunque el agua en ese momento estaba muy turbia.



Y entre unos cuadros de pintores paisajistas que alguien había dejado a orillas del camino, llegamos al pueblo donde, antes de entrar y a modo de recibimiento, se encontraba una fuente donde algunos se refrescaron.



Un saludo y hasta la próxima.

Podréis descargaros el track clicando aquí: ROCACOSCOLLA.

5 comentarios:

  1. Que bonita la ruta, y con lo que apetece encontrarse agua ahora, con los dias que ya va haciendo. Un saludo.

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  2. Hola Pablo:
    Pus yo de agua estoy hasta más arriba del ombligo( por no decir otra cosa) 8 días de viaje y ocho días lloviendo a cantaros.
    Me alegro que lo paseis bien, aquí todo es plano sin una montañita que patear, pero bueno lo pasamos bien, estamos en Brujas (presiosa ciudad)y lo estamos disfrutando en todos los aspectos.
    Hasta la proxima salida
    Saludos a todos.

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  3. Hola a todos. Pues aquí como ya hace calorcillo en las rutas, cuando encuentras agua te sabe a gloria. Y a ver si te mejora el tiempo, Juan, que lo paséis bien.

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  4. Una pasada, lo hicimos ayer, unas vistas preciosas.

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  5. Sí, es una ruta muy bonita. Si es posible, cuando contestéis en comentarios no os olvideis de firmar o de decir quienes soys, porque sino quedáis en el anonimato. Un saludo.

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