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domingo, 19 de febrero de 2012

0051- Vértices Geodésicos C.V.: Penya Migjorn (1226 m ) / A+ 1050 m / 19,04 km

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"¿Això és una cova o un forat?


Esta semana la ruta propuesta era subir al vértice nº 51 en altura de la Comunidad Valenciana, Penya Migjorn, situado en el Término Municipal de Jijona, Alicante.

Como la Sierra donde se ubica tiene una orientación Norte-Sur, saldríamos desde la Fuente de Roset y nos dirigiríamos hacia el Sur. Enlazaríamos con el PR-CV-212 y por senda subiríamos hasta el vértice, visitando también la segunda cima. Giraríamos hacia el Norte y volveríamos por el Barranco de la Cueva de los Corrales hasta el lugar llamado “Los cuatro barrancos” porque se cruzan allí dos de ellos en “x”. Cogeríamos el de la izquierda, el de Castalla, hasta su nacimiento, siguiendo ahora el PR-CV-112 y nos dirigiríamos al inicio del Barranco de la Costera de Ibi que, pasando por el Rincón de Segura, nos devolvería a los coches.

Éste es un video de la simulación de un vuelo en 3D que he preparado para que os hagáis una idea bastante fiel de la ruta:


A la cita acudieron: Mari y Jose, Kiquet, Mariano, Toni y un servidor.

Aparcamos en las inmediaciones de la Font de Roset y, aunque mientras veníamos, el termómetro exterior del coche había llegado a marcar -3 grados, la ausencia de viento hizo que dejáramos las chaquetas en el maletero.

A las 7:50 comenzamos a andar los 100 metros que nos separaban de la Font de Roset, donde nos alegramos de que hubiera una mesa de madera y fuente con agua. Un buen sitio donde, al terminar la ruta, nos quedaríamos a comer.


Ya de inicio, tuvimos que salir del barranquito donde estábamos subiendo por una empinada senda que se veía en la ladera de la derecha, quitándonos de encima enseguida el poco fresco que teníamos en ese momento. Al llegar arriba nos percatamos de que no habíamos empezado la ruta según es nuestra costumbre cuando viene Jose: con un chupito de su pacharán casero, por lo que procedimos.


Ya teníamos a la vista la espectacular vista de nuestro primer objetivo, la Penya Migjorn, que reflejaba los primeros rayos de Sol de la mañana. Desde aquí les señalé el camino que seguiríamos para subir hasta allí.






Conforme nos íbamos acercando a la mole de piedra y a la vista de una de las hoquedades de la pared rocosa, Kiquet lanzó una pregunta al aire que tuvo su continuidad durante toda la mañana: "¿Això és una cova o un forat?" A mí me resulto chocante que hiciera esa distinción y con el cachondeo habitual comenzamos a sacarle punta al asunto. Desde ese momento, cada vez que veíamos un agujero, cualquiera del grupo, incluído él, lanzábamos al aire en voz alta la pregunta.


Cogíamos altura rápidamente y cada vez teníamos visiones más amplias del entorno.


Durante la subida, en un momento sucumbimos a la tentación de seguir unas marcas de PR que nos salieron al paso y que parecía que irían en nuestra dirección, pero enseguida vimos que se cumplía una de nuestras frases habituales: "Sí, es una senda, pero no es la nuestra". Era el PR- 212 que venía de regreso. Al ver que se separaba del track, volvimos un poco sobre nuestros pasos y recuperamos el camino previsto, enlazando con el PR-212 en su sentido de subida.


Esta última parte de la subida nos encantó especialmente. Rodeados de grandes paredes de roca, es muy montañera, con bastante inclinación y con algunos tramos un poco aéreos.


Se tiene una gran sensación de altura y puede apreciarse la línea de costa del Golfo de Alicante.




Yo me quedé un poco atrás con Mari y Jose, mientras el resto se dirigía a la segunda cima. Como me dijeron que cuando llegaran al collado iban a ir directamente el vértice, me adelanté también y alcancé a los otros cuando estaban llegando arriba. Desde allí podía verse hacia un lado el Puigcampana medio tapado por las nubes.


Y hacia el otro, cómo Mari y Jose iban llegando al vértice y cogiendo sitio para almorzar.



Una vez todos en el vértice, tirando de zoom, veíamos Jijona allí abajo y, en la imagen central, estuvimos señalando por dónde discurriría la ruta a continuación.


Las nubes no paraban de jugar a nuestro alrededor, cambiando de forma continuamente y de un momento a otro esperábamos que surgiera ante nosotros Fújur, el dragón de "La historia interminable".


Como no hacía viento, el lugar era ideal para hacer nuestra paradita y la misma idea tuvo otro nutrido grupo de senderistas que se colocaron un poco más allá.



Enfrente teníamos una buena vista del Maigmó y su sierra y, más allá, de la Sierra del Fraile y el Despeñador.




Una vez repuestos comenzamos el descenso. Cuando planeé la ruta, la continuaba por la pista que se ve enfrente en la tercera imagen y que va cresteando por las lomas, pero al ver que era mucha pista opté por tirarla por dentro del barranco.


Impresionante imagen del Maigmó.


Ya metidos en harina del Barranco de la Cueva de los Corrales, llegamos a una caseta derruida donde había una placa que anunciaba la presencia de la cueva, que estaba un poco más arriba y que no visitamos. Lo que sí vimos fue algunas placas de nieve que todavía quedaban de las nevadas de estos días anteriores. Si hubiéramos venido hace dos semanas, cuando tuve que aplazar esta ruta, hubiéramos pillado aquí una buena cantidad de nieve, como ya me había advertido nuestro amigo Xavi.



El PR nos abandonó y siguió su curso por la derecha. El tránsito por el barranco es largo y a veces se va por agradable senda, generalmente por el lateral derecho y en otras ocasiones hay que bajar al lecho, que no ofrece dificultades de paso.




El barranco se va encajonando y ofreciendo sus formaciones rocosas.


Llegamos a un lugar que podía haberse titulado "El Barranco en Cinemascope" porque las paredes eran tan altas, tan próximas y envolventes que no había manera de sacar una foto decente del conjunto. Me faltaba angular, me faltaba distancia, me faltaba pericia... de hecho, ni siquiera las soluciones panorámicas que intenté le hacían justicia a la escena.




Una última mirada a las rocas de arriba y aun un poco más arriba, que también era un espectáculo.


Kiquet comentaba que si la subida a la Penya Migjorn había estado muy bien, el barranquito tampoco tenía desperdicio. Así llegamos al lugar de "Los cuatro Barrancos" y tomamos el de la izquierda, el Barranco de Castalla, sguiendo ahora las señales del PR-CV-112 y que vale la pena recorrer.


Una bonita senda nos lleva a media altura entre una pinada en constante subida y con el barranco a nuestra derecha. Este largo tramo aboca en una pista que seguimos hacia la derecha, hacia la Font de Vivens.


En la imagen podía verse bien la pista por la que hubiéramos venido de haber utilizado la otra opción que manejaba en un principio pero, una vez hecha esta parte, podemos afirmar que no hay color. Aquélla seguramente es más cómoda, pero la que hemos hecho por el interior es más bonita y aventurera y ¿quién ha venido aquí por la comodidad?


Llegamos al desvío a la Font de Vivens y seguimos por la derecha siguiendo la pista. Tras una buena subida (en realidad es que todavía no había acabado la anterior) pasamos al lado de la caseta de vigilancia forestal del Alto de la Martina y comenzamos el descenso. Tras un tramo por la pista, nos desviamos por la derecha recuperando de nuevo el PR-112 que, tras un rodeo, se incorporaba de nuevo a nosotros y seguimos otra senda de la misma buena calidad que por la que habíamos subido, siguiendo ahora el Barranco de la Costera de Ibi.


Arribamos a una especie de mirador a la altura del Rincón de Segura y abandonamos el PR momentaneamente, cambiando de vertiente.


Éste era un lugar en el que yo tenía interés desde que estuve mirando cómo hacer la ruta, ya que en las imágenes del Google Earth se observaba cómo la Sierra terminaba abruptamente en las Peñas de Roset, una zona de desprendimientos y caos que parecía espectacular. Al contrario de como se suele decir, la realidad en este caso no mejora a la ficción, aunque sigue siendo atractiva. Me refiero a que los voladizos que yo esperaba ver colgando como en la imagen prevista, se ve que se han desprendido y derrumbado.


Ya estábamos cerca del final y enseguida llegamos a los coches. Cogimos las bolsas y la neverita y nos fuimos al lugar privilegiado de la fuente, que a mí me parecía un oasis, donde procedimos con el relajante baño de pies y posterior comida al solecito en nuestro improvisado restaurante, que había abierto sólo para nosotros, terminando la ruta a las 14:10.





Una muy buena ruta, que cuenta con el disfrute de la subida a la Penya, sobre todo los últimos tramos, las vistas espectaculares desde el vértice hacia todos los puntos cardinales. Bonito barranco de bajada hacia el lugar de "los cuatro barrancos". Preciosa senda de subida por el Barranco de Castalla e igualmente fenomenal la senda de bajada por el Barranco de la Costera de Ibi.

No es por que lo diga yo, que no me toca, pero seguro que no me equivoco al recomendar las buenas sensaciones que hemos tenido durante toda la mañana y que, aparte de la exigencia de la ruta, ésta ha sido recompensada con creces.




Un saludo a todos y nos vemos en la próxima.
Podéis descargar el track de la ruta pulsando aquí: PABLOONCE.

4 comentarios:

  1. Hola Pablo, acabo de publicar mi crónica y siempre leo la tuya después para comparar y me ha hecho gracia tu comentario del final (que a mi no me toca) pues mira por donde yo también he sentido las mismas sensaciones y creo que todos hemos sentido algo parecido

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  2. Jose y Yo, te damos las gracias por dejarnos compartir y disfrutar esta y otras rutas, cual de ellas más espectacular y aguantar con paciencia a este par de "abuelitos". No pares si....

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  3. Hola, mi mujer y yo la hicimos ayer 10-11-2012, como el propósito era hacernos la subida al Migjorn (hacemos una cumbre cada sábado), pretendíamos acortarla girando a la derecha a la altura de los "cuatro barrancos", sin embargo nos ceñimos tanto a la derecha que acabamos (perdidos pero de manera controlada) justo debajo de las Peñas de Roset en las tripas de sus enormes y espectaculares oquedades. Después de algunos titubeos seguimos adelante por una senda que seguía ceñida a la roca, hasta que orientados por el bendito GPS (la senda se orientaba hacia Xixona) decidimos bajar al barranco del Corquet "a la brava", por antiguos bancales y una pedrera; alcanzado el fondo, la Fuente de Roset y el merecido almuerzo estaban a tiro de piedra. En fin, una aventurilla añadida a la iniciada gracias a tu aportación. Gracias y saludos.

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    1. Hola Assbot, me alegro de que os sirviera la crónica de lo que nosotros hicimos y que tuvierais una aventurilla "controlada", jeje. Nosotros también hacemos una cumbre todos los sábados. Si nos sigues y te acopla alguna ruta, ya sabes que puedes venir con nosotros, que a nosotros también nos gusta la aventura "controlada".


      Saludos,
      Pablo.

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