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viernes, 23 de marzo de 2012

17-GR7 - Etapa 17ª GR-7 Comunidad Valenciana: Casas de Benalí a Vallada / A+ 803 m / 27,32 km

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"Can't take my eyes out of you"
(No puedo quitar mis ojos de tí)


Esta etapa no era de vértice pero, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid...

En esta ocasión tocaba acompañar a Kiquet en la etapa nº 17 del GR-7 a su paso por la Comunidad Valenciana: de Casas de Benalí a Vallada (o viceversa).


A la cita acudieron Mari y Jose, Carmen K, Kiquet, Juan Carlos y un servidor. La ruta en esta ocasión tenía un desnivel muy distinto en un sentido que en el otro, así que los tres últimos integrantes la hicimos en el sentido contrario, desde Vallada hasta Casas de Benalí para, cuando nos encontráramos, intercambiarnos las llaves de los coches y así solucionar el problema de las rutas lineales.

Aquí tenéis un vídeo de la simulación del vuelo en 3D que preparé para la ocasión para que os hagáis una idea fiel del recorrido:


Con un tiempo fenomenal para caminar y siendo las 6:50 horas comenzamos nuestra ruta, mientras.... en otro lugar... a muchas millas de allí... hacían lo mismo los componentes del otro mini grupo, que partían a nuestro encuentro.


Caminando en principio por carretera, cruzamos el río Canyoles, girándonos de vez en cuando hacia atrás para ver cómo evolucionaban los rayos del Sol de este inminente amanecer.



A nuestra izquierda teníamos la Serra Grossa, que atravesaremos en nuestra siguiente etapa. Nuestro camino nos llevaba a cruzar la autovía y en un momento pasamos por debajo de 5 puentes casi paralelos y agrupados, cada uno de muy distinta factura: desde el estilizado y moderno viaducto del AVE, hasta el antiguo de arcos hechos de piedra.


Pasamos Venta Boquilla y enseguida nos metimos en el Barranc de Boquilla, por el que caminaríamos durante 9 kilómetros y que nos iba a ofrecer desde el inicio vistosas formaciones rocosas a ambos lados.


Caminar por el lecho de este barranco se hace molestón, ya que hay que pisar por los cantos rodados del curso seco, donde las piedras están muy desprendidas y hay que estar atento a ver dónde se pone cada paso para no sufrir una torcedura.


Por eso me vino a la mente en esos momentos la frase con la que pensé titular la crónica de hoy, con el título de aquella canción "Can't take my eyes out of you", (No puedo quitar mis ojos de tí), del suelo, se entiende, original de Frankie Valli en 1967, pero popularizada en nuestro país por su versión discotequera de los años 80, interpretada por Boys Town Gang ¿A que más de uno la recuerda? Ahora, los mendas del Ballet supongo que estarían de guasa, porque ¡vaya tela! Más le valdría haber salido a cantar sola.






Hubo un momento en que vimos en un acantilado que teníamos a nuestra derecha un grupo de cabras montesas y nos alucinó ver cómo pasaban lateralmente por la pared vertical como si lo hicieran por un camino.


Las vistas de los paredes del encajonado barranco iban amenizando nuestro paso haciéndonos sentir como una parte diminuta de ese cuadro de colosales dimensiones.










Al salir de una de las revueltas del camino vimos ante nosotros unas rocas con un gran agujero, que parecía que habían sido colocadas estratégicamente como motivo para nuestras fotos.



El Barranco de Boquilla había cambiado su nombre por el de la Hoz sin que nos diéramos cuenta y una vez superada la Casa del Chorrillo, abandonamos por la derecha el paraje y los barrancos, comenzando nuestra primera dura subida, que nos iba dando distintos momentos del alejamiento progresivo de aquel idílico paisaje, que en ese momento tenía una iluminación especial.



Desde arriba vimos cómo el barranco continuaba hacia el Oeste su largo recorrido, durante el que cambiará aún varias veces más de nombre, hasta que se vaya difuminando cerca ya de Navalón.


Aquí podemos ver una panorámica que muestra por dónde habíamos llegado hasta aquí


y otra de por dónde continuaba.


Habíamos caminado hasta ahora a un ritmo vigoroso ya que queríamos quitarnos de encima esta cuesta antes del almuerzo y cuando llevábamos casi 17 kilómetros y siendo aproximadamente las 10 de la mañana, nos encontramos con los otros compañeros que venían en dirección contraria a la nuestra y al lado de un curioso refugio/comedero para conejos procedimos al descanso y a reponer fuerzas.



Una vez reconfortados y habiéndonos trasladado las novedades de lo que se encontraría cada grupo hasta el final de su etapa, nos pusimos de nuevo en marcha. Nos quedaba aún un tramo de ascenso hasta llegar al punto más alto de la ruta.



Llegamos así a las inmediaciones del Vértice Geodésico nº 225 en altura de la Comunidad Valenciana, Tintorero, de 764 metros de altitud y, aunque el GR-7 no pasa exactamente por allí, como sólo había que desviarse unos metros, lo visitamos y fotografiamos.


Desde aquí teníamos ahora una fulgurante bajada de unos 4 kilómetros, en la que hicimos algunos tramos al trote. La senda es "de a uno" y en ocasiones se cierra bastante y no ves donde va a caer el pie. Yo creía que en esta ruta me iba a librar de los pinchazos en las piernas y así dejarlas descansar, pero no me libre de algunos arañazos.



Llegamos abajo cruzando el Barranco de las Higuerazas y continuamos hasta la Casa de la Garañonera.


Desde aquí comenzaba una dura subida que acabó atragantándosenos. No le veíamos el fin. Se acusaba ya el cansancio de nuestras piernas y yo tuve que sentarme un momento en una piedra so pena de aspirar todo el oxígeno reinante en la montaña y dejar sin el vital gas a mis compañeros. Cerca del final de la subida pasamos lateralmente al lado de una balma utilizada por los pastores como corral para las ovejas y, a pesar de que había un cartel que indicaba que había por allí una fuente, no nos paramos mucho pues el olor era bastante desagradable.



No besé el suelo como hace el Papa cuando baja de los aviones, pero recibimos con alegría la llegada al Alto de Pepe Rafael. Desde aquí, lo que nos quedaba era practicamente plano.


La pista pasaba por una extensa pinada que acabó en un bonito caminillo que nos mostraba en su extremo las Casas de Benalí, final de nuestra jornada que concluimos siendo las 13:22 horas.


Como en esta ocasión, ni en el punto final ni en las inmediaciones disponíamos de fuente o abrevadero, tuve que hacer uso de una botella de agua que portaba para proceder al refrescante baño de pies.


Mientras... a muchas millas de allí... la otra parte del grupo también llegaba a Vallada dando por finalizada su ruta. Una ruta marcada claramente por las vistas tanto desde arriba como desde el interior de los barrancos.






Un saludo y hasta la próxima.
Podéis descargar el track de la ruta pulsando aquí: PABLOONCE

1 comentario:

  1. Que buena entrada Pablo. Sin ninguna duda las panorámicas son buenísimas. Quedaron los piés cansados verdad ?. Muy buena entrada.
    Un saludo de caminandoporgalicia. Nos vemos en e l camino

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