Páginas

viernes, 2 de noviembre de 2012

0077 - Vértices Geodésicos C.V.: Bernia (1126 m) / A+ 689 m / 12,42 km

...
"Una ruta muy completa"





Este sábado la ruta propuesta era subir al Vértice Geodésico nº 77 en altura de la Comunidad Valenciana, Bernia, con 1126 m de altitud, situado en el Término Municipal de Xaló, Alicante.

Este recorrido lo hicimos en julio de 2010 en un día luminoso que sí que permitió que lo fotografiáramos con toda su belleza. Podéis ver esa crónica y las fotos pulsando aquí: Bernia 2010.

En esta ocasión tomaríamos la ruta clásica, siguiendo del PRV-7 desde las Casas de Bernia, con la intención de hacer un plus. Haríamos la ruta en el sentido de las agujas del reloj, pasando primero por la Fuente Bernia para dirigirnos por la senda hasta el Forat. Seguiríamos la senda para llegar a la Cova del Arc y regresaríamos al Forat de nuevo. Lo cruzaríamos para deleitarnos con las estupendas vistas de Javea y la costa desde allí y a continuación seguiríamos por la derecha dando la vuelta a la Sierra hasta llegar al Fort. Miraríamos ahora hacia arriba y subiríamos a la cima con algunos tramos de trepada un poco aéreos, no aptos para gente con vértigo y alcanzaríamos el vértice. Volveríamos por el mismo camino hasta el Fort y por la parte Norte de la sierra acabaríamos de darle la vuelta, regresando a los coches.
 Aquí podéis ver el vídeo de simulación de vuelo sobre el track que he preparado para que os hagáis una idea fiel del recorrido.


A la cita acudieron Herme, Manuel Carlos y un servidor. Esta ruta la suspedimos hace dos semanas por lluvia pero estaba claro que este año la teníamos que hacer mojándonos y aunque las previsiones de aguaceros eran pocas, cuando llegamos a las Casas de Bernia estaba chispeando.

Comenzamos a caminar por el PRV-7 admirando los campos, que parecían disfrutar de una segunda primavera y, teniendo la Sierra de Bernia frente a nosotros, nos dirigimos hacia la izquierda de ella.


La pista nos condujo a la Font de Bernia, con agua, pero no nos detuvimos y seguimos nuestro camino subiendo las escaleras.


La senda iba aumentando su pendiente y al estar muy compactada la tierra sobre ella y estar mojada, resbalaba bastante, por lo que teníamos que ir con especial cuidado, lo que enlentecía nuestra marcha.


La poca luz del día nublado no nos dejó capturar la belleza de estos paisajes como corresponde, pero estar, estaban.


Pasando ya por debajo de los acantilados vimos primero una cueva y un poco más tarde la entrada del Forat. Al planear la ruta teníamos pensado que, cuando llegáramos aquí, seguiríamos media hora más hasta encontrar la Cova del Arc y subir a ella si podíamos, pero al estar el terreno tan resbaloso y húmedo en esta vertiente, decidimos ser precavidos y dejarlo para otra ocasión en que el tiempo acompañara. Abortamos, pues, esa extensión y nos metimos directamente en el Forat.


Aunque parezca que agobie un poco, se puede pasar sin problemas en cuclillas y teniendo cuidado de no golpearse con la cabeza. Como siempre en este agujero, en su interior circulaba una fuerte corriente de aire.


Sólo por la visión que te encuentras al final del Forat, cuando éste se expande dando lugar a una cueva de amplia entrada, vale la pena desplazarse hasta aquí. Las dos enredaderas colgando, que ya son un elemento histórico de esta postal y la vista de la Serra Gelada y Benidorm, con el Golfo allá abajo es impresionante y para quedarse un tiempo detenidos contemplando esa maravilla. El peor error que cometerán esas enredaderas será crecer y que algún indeseable estire de ellas y las arranque.




Al pasar a la otra parte, ya no chispeaba y estaba todo seco, incluso el día se presentaba algo más luminoso, con el Sol abriéndose huecos sobre el mar y el Puigcampana luciendo su mejor cara.








¡¡Una pasada!! Obligatorio era detenerse y absorber esa serenidad que se nos regalaba.






Continuamos hacia nuestra derecha siguiendo el sendero y atravesando pedreras, ahora a mejor ritmo ya que el terreno aquí estaba seco y no resbalaba.


Bajo esta carrasca de buen porte había unas rocas que nos parecieron un muy buen lugar para almorzar, ya que teníamos ante nosotros las vistas que se ven en la panorámica.




Dimos cuenta de las viandas y nos incorporamos a la senda que nos llevó hasta las ruinas del Fort.


Desde allí miramos hacia arriba a la mole rocosa que teníamos que subir y donde se encontraba el vértice geodésico. Subimos por donde la otra vez, pasando el Fort hacia el barranco y después siguiendo una senda, que con menos inclinación que la directa, sale a la derecha haciendo lazadas. Las aliagas aquí son fuertes y el paso de la gente no impide su crecimiento pero se puede pasar bien.




Cogimos altura rápidamente y llegamos a la zona rocosa. Durante la subida hay que seguir unos puntos rojos que indican el camino y con más atención en la zona de las rocas, para ir por la vía más accesible. Al hacer una de las revueltas apareció ante nosotros la Serra del Ferrer con su original silueta que parece la espalda de un dragón.




El viento en esta zona era muy fuerte y teníamos que estar pendientes de sus empujes. Llegamos a un punto donde está instalada una cadena, fruto de mucha polémica en los foros sobre si debería estar ahí o no. Los más intransigentes dicen que no debería existir y que el paso no ofrece mucha complicación y otros opinan que está bien la cadena y el que quiera que la use y el que no, que vaya a pelo. A nosotros, con el fuerte viento, la verdad es que nos vino bien.


Esta parte de la ruta es divertida, con continuas trepaditas y sensación de altura. El fuerte viento traía consigo una fina llovizna, pero afortunadamente las rocas no se llegaban a mojar.




Cuando llegábamos al vértice vimos un senderista que estaba allí e iba a iniciar su descenso y le gritamos que se esperara y nos hiciera la foto de grupo. Él nos dijo que vale y que así también se la haríamos nosotros a él, porque con la fuerza del viento hubiera sido imposible colocar la cámara con el trípode. Una gota de agua se plasmó en el objetivo y quiso también salir en la foto.


En esta imagen puede verse la continuación de la cresta de la Sierra de Bernia, que termina con el Morro de Toix , allá en el mar y un poco más a su izquierda el Peñón de Ifach.


Nos fuimos de allí rapidito, porque en esas condiciones no se podía estar, admirando también las imágenes que nos ofrecía la bajada.

Herme desafiando a la fuerza del viento... ¡juega, juega!





Al comenzar a descender cesaron las gotas y también el viento, que era detenido por la montaña. Llegamos al inicio de la larga pedrera viendo el Fort allá abajo. El descenso se hace mejor encarándolo directamente por la senda de los puntos rojos, que en zig-zag nos llevó hasta abajo.


Una vez en el Fort continuamos hacia la derecha siguiendo el PR de nuevo, siguiendo una estrecha senda que más tarde se convertiría en pista.




De vez en cuando mirábamos atrás y todavía las nubes bajas avanzaban con rápidez sin querer, como nosotros, abandonar este privilegiado escenario que, en una ruta corta, resulta súper completo y tiene casi de todo.



Un saludo a todos y hasta la próxima.
Podéis descargar el track pulsando aquí: PABLOONCE

No hay comentarios:

Publicar un comentario

He puesto un filtro anti-spam. Los comentarios primero me los manda el blog a mi correo para aprobación y después se publican. Si cuando le dais a "enviar" aparece un mensaje arriba de la página, es que todo está ok. Vuestro mensaje aparecerá en breve.

Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons.