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sábado, 8 de diciembre de 2012

0086 - Vértices Geodésicos C.V.: Mazorral (1113 m) / A+ 613 m / 23,36 km

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"Diamonds on the soles of their shoes"
(Diamantes en las suelas de sus zapatos) 



   
Este sábado la ruta propuesta era subir al Vértice Geodésico nº 86 en orden de altura de la Comunidad Valenciana, Mazorral, con 1113 m de altitud situado en el Término Municipal de Barracas, Castellón. 

Como este vértice no está en un emplazamiento en el que se pueda hacer una ruta interesante por sí solo, lo enlazaríamos con otro vértice, Balsa, de 1246 m, situado en el Término Municipal de Manzanera, Teruel, recorrido que nos haría atravesar un gran bosque de pinos y carrascas. 

Haríamos la ruta en el sentido de las agujas del reloj (al final la hicimos al contrario). Saldríamos desde un punto de la CV-240, al lado de Barracas, para subir por senda directamente al vértice Mazorral. Bajaríamos por la Colada del Bolao y más tarde por el Camino del Cerro del Cepo. Cruzaríamos a tierras turolenses y subiríamos el Vértice Balsa. Por otra combinación de pistas y sendas regresaríamos a tierras valencianas y a través de la pinada, volveríamos a subir al vértice Mazorral y bajaríamos a los coches.

Aquí podéis ver el vídeo de la simulación de Vuelo en 3D sobre la ruta prevista para que os hagáis una idea fiel del recorrido:



A la cita acudieron Mari y Jose, Herme, Manuel Carlos, Riquelme, Miguel Arce y un servidor, todos dispuestos a hacer una ruta por la fría zona de Barracas. A las 7:45 comenzamos a caminar con un viento del Noroeste, que lo llevaríamos de cara hasta que llegáramos al segundo vértice. Las previsiones eran que la sensación térmica sería de estar bajo cero y lo comprobamos en nuestras mejillas, que se quedaban acartonadas y dificultaban los movimientos para hablar.


Cuesta levantarse a las horas en que lo hacemos y hay gente que vendría pero eso les echa para atrás, pero si no se está en la montaña cuando amanece te pierdes esto y es como si llegaras al cine cuando la película ya está empezada.


Llegamos al vértice del Mazorral enseguida y ese fue el punto donde hacía más frío de toda la ruta, tanto es así que ni paramos a hacer la foto de grupo y propuse hacerla a la vuelta, ya que volveríamos a pasar por el mismo lugar y haría más solete. Con rapidez bajamos a buscar el cobijo de estar entre las carrascas, que enseguida nos protegieron del viento.


En este vértice comenzamos la ruta en el sentido contrario a las agujas del reloj, al contrario de cómo la tenía planteada en un principio, ya que así cuando llegáramos a la frontera con Teruel, habría un punto de confluencia con una pista, que siguiéndola 500 metros hasta encontrarse con otra, sería un buen punto por si alguien hubiera querido no hacer los 5,5 km de ida y vuelta al segundo vértice y esperarnos en ese punto.

Atravesamos un bosquecillo de carrascas y llegamos a una formidable pinada que nos recibió con la protección de unos altísimos pinos "de telégrafo".



Ante esta imagen bien podría deciros que estamos en Canadá.




Como decía al principio de la crónica, esta ruta la había planteado sobre mapas y cómo el primer vértice, que es el que estaba en la lista, era muy poca cosa, el objetivo era enlazarlo con otro vértice próximo en la provincia de Teruel. Para ello hubo que elegir muchísimas bifurcaciones en cruces de la infinidad de pistas y caminos que nos saldrían al paso.

Pronto nos saldríamos de las pistas para caminar en ocasiones por sendas y en la mayoría a campo a través entre el enorme bosque de carrascas, buscando el mejor paso y orientándonos en la dirección a seguir por el GPS, imprescindible para esta ruta. Lo bueno es que este bosque se deja caminar y aunque íbamos atravesando muchas veces zonas en las que no había ningún sendero, eso nos hacía sentirnos completamente integrados con la naturaleza, vamos, como si fuéramos jabalíes y pude escuchar a Miguel Arce, detrás mío, cómo repetía: ¡Me lo estoy pasando en grande! Pues nada, vente más a menudo.


Como marchábamos a buen ritmo, pasada la frontera con Teruel buscamos un sitio resguardado en el bosque de carrascas y, sentados en la mullida hojarasca, nos regalamos un fantástico almuerzo en el que no faltó de nada, acompañado con el exquisito vino que siempre trae Riquelme.


Nos pusimos de nuevo en marcha. Nos quedaba  subir ahora al punto más alto de  nuestra ruta y además era, como no, caminando imbuidos todo el rato en el enorme carrascal, zigzagueando según nos lo permitía el terreno y ascendiendo poco a poco. Mirando atrás, la altura que íbamos cogiendo nos permitía ver la silueta del Pico Pina y el Penyagolosa.




Tras la constante subidilla llegamos al vértice de La Balsa (1246 m) con la típica sensación de leve triunfo y nos dedicamos a la sesión de inmortalización del lugar.





Enfrente nuestro podíamos ver la Sierra de Javalambre, que conservaba restos de nieve de la semana pasada.


Nada, que no consigo levantar ningún martillo de Thor. Necesitaré tomar más cantidad de la poción mágica de Jose. Seguiremos intentándolo.


De Nuevo el Pico Pina.


Y a lo lejos Albentosa, con su magnífico puente tirando de zoom.





Comenzamos el descenso y encontramos un "humilde pesebre" y cual figuras de belén hicimos este posado navideño. Además, como este año no hay ni mula ni buey, podemos librarnos de las comparaciones, que siempre son odiosas, jeje.


Continuamos de nuevo disfrutando con nuestra aventura a través de los bosques, ahora con el sol de cara y el viento a la espalda, que se sobrellevaba mucho mejor.









Llegamos a la zona plana de los campos y aún nos quedaba subir la loma donde se encontraba el primer vértice de la mañana.




El viento aquí no había cesado lo más mínimo. Los ventiladores funcionaban a su máximo rendimiento y hacía el mismo frío que cuando estuvimos mientras amanecía, por lo que hicimos una rápida foto de grupo y para abajo.





Tras una última mirada a nuestra derecha, donde veíamos el Peñaescabia y la Peña Juliana, protagonista ésta de un rutón que siempre viene a nuestra memoria, llegamos a los coches y dimos por terminada esta buena mañana de senderismo aventurero.


Da gusto moverse por el monte con gente que disfruta tanto como uno mismo y tan fuerte de ánimo que no hace remilgos a meterse por donde sea. Se considera todo parte de la aventura disfrutona de cada sábado y siempre es distinto. Todo es un aliciente para volver la semana siguiente y sentirse vivo y vivir una nueva experiencia, por eso pienso que esta compañía es tan valiosa, como si tuvieran "diamantes en la suela de sus zapatos", que es el título de esta canción con cuya sintonía me despierto cada mañana. Disfrutad con el baile de los que le hacen el coro a Paul Simon.






Un saludo a todos y hasta la próxima.
Podéis descargar el track de la ruta pulsando aquí: PABLOONCE

6 comentarios:

  1. ¡Me lo pasé en grande!

    Pablo, gracias por preparar una ruta tan divertida, espero volver a muchas más.

    Saludos,

    Miguel Arce

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  2. ¡Guau! vaya pedazo de fotos que as sacado.
    La ruta genial, la hemos disfrutado un monton y con compañeros que hacia tiempo que no veiamos, un muy buen dia.
    Gracias

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  3. Magnifica crónica y no digamos de la ruta que fue genial y muy divertida y por lo tanto he disfrutado leyéndola y haciéndola junto a compañeros que hacia mucho pero que mucho tiempo que no coincidíamos en una ruta. Solo ha faltado esta vez una acción clásica de casi todas ellas " EL LAVAPIES "
    El final de la crónica genial con ese video de Paul Simon del concierto de Graceland, uno de mis discos preferidos.
    Por todo ello gracias por montarnos estas salidas a la trocha que dan para mucha diversión.
    Saludos

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    Respuestas
    1. Hombre Riquelme, no es que hubiera montado la ruta a la trocha. Si hay sendas se pisan las sendas, pero en esta ruta había que cruzar varios trozos de un enorme bosque de carrascas en donde no las había y en esos tramos tracé el track por donde creí que se pasaría mejor. A veces siguiendo las sendas que dejan los animales. Por eso había tantas opciones y, como decía Miguel, esta ruta era irrepetible, porque si alguien la volviera a hacer seguro que no la repetiría al 100%, al tener que elegir tantas variantes en el laberinto.

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    2. Pues ahora ya an pasado siete animalicos que han dejado un buen rastro que pueden seguir otros.
      Pero de todas las formas yo eche en falta "EL LAVAPIES"

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  4. Hola Pablo
    Gran ruta en la que las fotos hablan por sí solas, estoy contigo con lo de madrugar a tope cuando sales a la montaña, ver salir los primeros rayos de sol, no tiene precio.

    Un saludo
    Jose
    TROTASENDES BENICALAP

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