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domingo, 10 de marzo de 2013

0100 - Vértices Geodésicos C.V.: Martés (1085 m) y Noño (1075 m) / A+ 851 m / 15,36 km

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"La Sierra del Martés con sus tres sorores"








Este “domingo” la ruta propuesta era subir al Vértice Geodésico nº 100 en altura de la Comunidad Valenciana, Martés, con 1085 m de altitud,  situado en el Término Municipal de Cortes de Pallás, Valencia.


Aparcaríamos en Venta Gaeta y comenzaríamos la ruta clásica de subir siguiendo la variante del GR-7 que da la vuelta a la Sierra, pero con algunos cambios, ya que si no era muy corta.



Subiríamos al Collado de Pepín y cuando llegáramos al vértice Martés, intentaríamos alargar la ruta por la derecha cresteando e intentando llegar a la Ventolera o hasta donde pudiéramos. Volveríamos por el mismo sitio pasando otra vez por el vértice y seguiríamos por el Pico de los Ajos hasta el Pico del Ñoño. Bajaríamos al Collado del Robeno e intentaríamos hacer el otro brazo hacia la izquierda subiendo a la otra cresta e intentando llegar al pico de Los Tres Mojones, o hasta donde pudiéramos. Volveríamos hasta el Collado del Robeno y bajaríamos por la senda habitual hasta llegar a Venta Gaeta.




 Aquí podéis ver el vídeo de la Simulación de Vuelo sobre la ruta que he preparado para que os hagáis una idea fiel del recorrido:




A la cita acudieron Ana, Manuel Carlos y un servidor. Antes de las 7:30 ya estábamos aparcando en la aldea de Venta Gaeta y comenzábamos a caminar, pasando por un jardincito de plantas aromáticas con sus nombres y guardado por un gracioso muñeco. Hoy se preveía un día ventoso y esperábamos que nos hiciera el favor de ir retirando las nieblas que veíamos que cubrían la parte alta de la Sierra de Martés antes de que llegáramos allí.





Enfilamos hacia la sierra y vimos las marcas del GR-7 abandonando el asfalto y cogiendo la pista de la derecha que, tras pasar unas granjas, enseguida  se convirtió en una agradable senda.


Oíamos el murmullo del agua y la vimos que bajaba en una pequeña cascada por el barranquito, fruto de las intensas nevadas de la semana pasada. Llegamos a un poste que indicaba la variante del GR-7 que tomaríamos, yendo por la derecha para llegar al Martés y bordear la Sierra.


La subida, limpia en todo momento, nos hizo alcanzar altitud con rapidez. Veíamos una caseta con antenas allá arriba, pero no eran nuestro objetivo en esta ocasión.







La senda nos abocó a una pista que nos llevaría hasta una caseta que hay que bordear para seguir con las marcas del GR. Se veía a nuestra derecha el mejor perfil del Pico del Ave, que le daba un aspecto puntiagudo.




Aquí el viento ya soplaba con mucha fuerza y, aunque la niebla corría con rapidez, no llegaba a poder deshacerla.


A lo lejos podíamos ver las columnas de vapor de la central nuclear de Cofrentes y hacia arriba vimos que ya teníamos cerca el vértice del Martés.


Al llegar arriba contemplábamos al otro lado de la Sierra las montañas onduladas y la vista se nos iba hacia los azules del Pantano de Forata. Estábamos contentos porque creíamos que durante el enorme incendio de este pasado verano que se inició en el cercano Cortes de Pallás, la sierra del Martés se habría quemado, pero comprobamos con alegría que se había salvado toda, e incluso una gran extensión de la parte de la izquierda hasta donde abarcaba nuestra vista.


Llegamos al vértice del Martés y logré encontrar un punto resguardado del viento donde apoyar la cámara para hacernos la foto de grupo. Me tuve que sujetar al pilón de cemento porque se me llevaba.



No nos detuvimos allí más que lo necesario y enfilamos hacia la derecha para hacer la extensión que teníamos pensada, que era recorrer la cresta pasando por tres elevaciones y tornarnos en la última si podíamos llegar a ella, llamada La Ventolera a la que, con el día que hacía, le quedaba muy apropiado el nombre.


Vimos con agrado que se podía progresar bien por el cordal y que había rastros de senda. Una maravilla, como siempre, poder tener esas vistas a derecha, izquierda y hacia el frente.


Pudimos ver a nuestra derecha  más adelante la línea donde se consiguió atajar el incendio, dejando la roca desnuda, como si le hubieran arrancado la piel a tiras a la montaña.


Nosotros continuamos con lo nuestro, disfrutando de estas sensaciones y teniendo siempre enfrente nuestro objetivo, con las dudas de si podríamos llegar hasta la tercera elevación, que era nuestra meta.


Éste es el momento en que cambiamos del color al blanco y negro. Pueden verse en la segunda imagen las coscojas verdes y enfrente las ya quemadas.


Ahora sí que teníamos ya a tiro de piedra nuestras tres montañas que se me antojaron parecidas (salvando las distancias) a las tres sorores pirenáicas. Aquí las nuestras...


Y aquí las auténticas, el Casco, el Perdido y el Añisclo...



Abandonamos la senda que llevábamos, ya que nos bajaba demasiado y remontamos para ir por la parte más alta y no perder nuestra posición privilegiada.



La primera elevación de las tres decidimos bordearla por la diestra ya que, aunque vimos que desde esta parte podríamos subir, no sabíamos cómo estaría para bajar y acordamos que si veíamos que desde la otra parte se podía, a la vuelta la haríamos por arriba.


En la imagen central se aprecia de dónde veníamos.


Al llegar la última nos sorprendimos, ya que la pasamos creyendo que aún nos quedaba otra más, pero vimos que ya estábamos en el final y la atacamos desde atrás, que era muy fácil. En la tercera imagen se ve toda la cresta recorrida.


Pensé que, en lugar de bordearla de nuevo, la intentáramos bajar directamente. Comprobamos que sólo había que hacer un sencillo destrepe y allí que nos fuimos a disfrutar de la bajada. Sólo teníamos que tener cuidado con el viento, pegándonos a las rocas, ya que en ocasiones soplaba con una fuerza bestial. Las rachas allí arriba eran de las más fuertes que recordamos que hayamos sufrido.Te empujaban literalmente.







Nos despedimos de la orgullosa silueta del Pico del Ave, que quedaba a nuestra espalda.


Ahora ya se nos había abierto el apetito escalador y decidimos pasar las tres lomas por la parte de arriba. No entrañan dificultad y resulta más divertido.












Seguimos por el cordal y a nuestra izquierda se podía ver la muela de Cortes con su enorme balsa en la parte superior.



Ya estábamos de vuelta en las cercanías del vértice del Martés y veíamos más allá el Pico del Ñoño con su caseta forestal y las antenas; y a nuestra izquierda, abajo, la tranquilidad de la aldea de Venta Gaeta, de donde habíamos salido.










Una delicia caminar por las partes altas de la Sierra y con la alegría de ver que se había salvado del fuego. En esta terraza alfombrada de verde no me pude resistir a tumbarme y respirar hondo, pero al levantarme me dio un pinchazo en la espalda que me hizo ir con cuidado lo que faltaba de ruta.





Según nos acercábamos al Ñoño, las señales del GR nos mandaron hacia la derecha y hacia abajo por una bonita senda.


La senda acababa en una pista de cemento que en subida nos llevó al vértice del Ñoño.


Retomamos de bajada la pista de cemento y en la primera curva, aunque a primera vista parezca imposible, es por allí por donde mucha gente baja, y nosotros también lo hicimos. Al principio no hay senda y parece que haya que ir un poco a la trocha, pero un poco más abajo ya se intuye por donde hay que bajar y tampoco ofrece dificultades. A la derecha pude fotografiar esta roca que seguro que le gusta  a Mari, que siempre anda buscandoles parecidos. Yo, en ese momento la llamé la roca del camaleón. Otros veían la cabeza de una mujer con capucha.


Llegamos a la pista y al Collado del Robeno, lugar donde teníamos en un principio previsto hacer la otra extensión que llevábamos preparada, subiendo por nuestra derecha por la otra cresta y llegar a Los tres Mojones, pero dado que era ya casi la una del mediodía y que yo iba con precauciones por el tirón de antes, decidimos renunciar a ella, ya que con lo que habíamos hecho nos sentíamos muy satisfechos.


Desde la pista que recorríamos ahora podíamos ver la rocosa sierra del Martés por donde momentos antes habíamos caminado.







Hay que estar atentos a una fita que más allá se ve a la derecha y por la que hay que tomar la senda que nos irá bajando siguiendo las marcas del GR hacia Venta Gaeta.


Con una última vista atrás podíamos ver la Sierra en toda su extensión que habíamos recorrido, aunque no se veían desde aquí nuestras 3 sorores, que al ser más bajas y quedar detrás, no se apreciaban.


En el parque de la población, donde teníamos aparcado el coche, procedimos al relajante baño de pies y dimos por terminada esta fantástica ruta, de la que pensamos que la extensión hacia las tres sorores le da un aliciente extra, ya que de la otra forma se queda corta y las trepaditas y el caminar por esa cresta ofrece muy buenas sensaciones.







Un saludo a todos y hasta la próxima.
Podéis descargar el track de la ruta pulsando aquí: PABLOONCE


14 comentarios:

  1. yo tambien voy, te espero en el garage.
    Saludos, Ana.

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  2. Hola Pablo, nos vemos el domingo.
    Saludos

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  3. Hola! he descubierto tu blog por hazar y me das mucha envidia. Me apuntaría encantado lástima que vivo en Barcelona. Un poco lejos...tal vez en vacaciones pueda escaparme...
    Un saludo!

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    1. Hola Ángel, me alegro de que te guste lo que hacemos. Quizás cuando hagamos alguna por el norte de Castellón puedas acompañarnos. Será un placer.

      Un saludo,
      Pablo.

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  4. Pablo, que te haces mayor... cuidado con las filigranas... jejejejeje, lo digo por el pinchacito...Bueno, una ruta estupenda, y como siempre las adornas con una mayor extensión, lo que hace que se disfrute más de la montaña... Y con esta ruta, me has recordado que tengo que volver a Martés... espero hacerlo pronto, ya que no he estado en ella casi diez años.

    Un abrazo.

    Luis.

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    1. Pues si Luis. Es una ruta cercana, secilla y agradecida, que ademas se puede adornar comiendo barato y agusto en la carniceria de Iranzo.
      Y los años claro que pasan pero que lo hagan llenos de montaña, como te los deseo a ti tambien. Un abrazo.

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  5. Hola Pablo: Lo primero felicitarte por haber llegado a "tus" 100 vertices + de mil, segundo animarte para que logres los que te faltan, y tercero ver culminado ese importante proyecto.

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  6. Gracias Jose, es algo que hacemos entre todos los que participamos en las rutas. Y tú que los sigas caminando con nosotros.
    Un abrazo.

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  7. Hola Pablo; que sierra más solitaria y autentica. Yo hace años hice una ruta circular partiendo del antiguo campamento de Tabarla (paso del G.R.-7)el refugio y fuente del Manquillo- pico Ñoño y Martés, el regreso lo hice por una senda que sale cerca de un corral y va a buscar el río Magro.

    Bueno me llamo Javi y vivo en Montanejos, saludos.

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  8. Buena ruta Pablo, con el añadido que le has hecho, como tu bien dices, de lo contrario se queda corta, pero lo mejor es quedarte a comer en la carnicería Iranzo.

    Un abrazo

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  9. El pico de los Ajos o Martés pertenece al término municipal de Yátova

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    1. Hola, a mí personalmente me da lo mismo a qué término municipal pertenezcan los vértices, pero he de seguir una norma, ya que si me tuviera que guiar de las preferencias de la gente de cada pueblo no acabaríamos nunca de ponernos de acuerdo, ya que unos opinarían que pertenece a uno y otros a otro. Yo me guío por lo que aparece publicado en la página web del Instituto Geográfico Nacional, que son los que los que los catalogan y según la página del IGN, el vértice Martés pertenece al Término Municipal de Cortes de Pallás.

      Gracias por visitarnos y comentar.
      Un saludo.

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  10. Hola Pablo.Bueno,ya nos hemos ''embarcado'' en esta aventura de los + de 1000...Trataremos de hacerlos de mayor a menor,pero quizá se intercale alguno que en ese momento nos viene mejor.Ese ha sido el caso de este pasado domingo,ya que estuvimos en la Sierra de Martés.Bueno según veo,en tu lista, el vértice de Martés es el 100,pero ¿has incluido en ese puesto el vértice del Ñoño?¿no debería estar en el puesto 103,si no me equivoco?...Bueno una pequeña duda...jejeje...Un saludo.

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  11. Hola Juane, aunque nosotros seguíamos siempre que podíamos el oden de mayor a menos, a veces, por circunstancias de a lo mejor que una semana no nos venía bien irnos tan lejos o que a lo mejor tocaba en Castellón y allí estaba lloviendo, entonces alterábamos el orden y nos íbamos a otros, pero en general sí que lo hemos intentado seguir.

    En cuanto a los vértices de la Sierra Martés, el que está en la lista de los Más de Mil es el Martés. El Ñoño, aunque tenga vértice no pertenece a la clasificación. No está en la lista de los vértices geodésicos del Instituto Geográfico Nacional, es decir, que hay monolito, pero que no cuenta.

    Un saludo.

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