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sábado, 14 de noviembre de 2015

0167 - Vértices Geodésicos C.V.: Figuerols (896 m) y 0268 Los Cabezos (668m) A+ 622 m / 16 km

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Este sábado la ruta propuesta era subir al Vértice Geodésico nº 167 en altura de la Comunidad Valenciana, Figuerols, con 896 m de altitud,  situado en el Término Municipal de Moixent, Valencia. Por proximidad también subiríamos al vértice nº 268, Los Cabezos, con 668 m, situado en el Término Municipal de Ontinyent, Valencia.

Para llegar al punto de inicio seguiríamos la A-7 / CV-40 hasta Ontinyent. Allí cogeríamos un tramo de la CV-81 y al salir de la población seguiríamos por la CV-660 que nos llevaría a una pequeña pinada, donde aparcaríamos.



De inicio comenzaríamos siguiendo el trazado del GR-7 en dirección Norte y cuando estuviéramos arriba de la Serra Grossa visitaríamos el vértice Figuerols, continuareíaos por el cortafuegos hacia el Oeste y pasaríamos por el Alt de les Mentires.

Después bajaríamos por el Camí Vell de Moixent hasta la carretera, la cruzaríamos y combinando sendas nos dirigiríamos al Vértice Los Cabezos. Enlazaríamos de nuevo con el GR-7 y volveríamos a los coches.

Aunque la ruta la había planteado sobre mapa no parecía que fuera a ser complicada en ningún momento y existía senda en todo el recorrido.

No estaba previsto que pasáramos por ninguna fuente.

Aquí podéis ver el vídeo de la Simulación de Vuelo sobre el track que he preparado para que os hagáis una idea fiel del recorrido:



A la cita acudieron Pili, Nolo, Paco, Kiquet, Paco Escrivá, Juan Carlos, Manuel Carlos y un servidor.

A las 7:30 ya nos encontrábamos aparcados en la pinada desde donde comenzaríamos, escuchando tiros de los cazadores que, en esta época están en todas partes.

En el siglo XXI, con tantos habitantes y tanta gente disfrutando pacíficamente del monte, se debería limitar el disparar a recintos cerrados, donde se vertieran más cantidad de piezas y pudieran divertirse a la par que evitar el que se produzcan accidentes.


Comenzamos a caminar siguiendo el trazado del GR-7. Esta parte la hicimos cuando recorrimos el GR-7 íntegro desde la frontera de Tarragona hasta la de Murcia en nuestra etapa nº 18, de Vallada a Bocairent. Volvimos a pasar junto a la Finca El Port con sus tinajas gigantes en el jardín.


Al frente ya teníamos a la vista la exigente cuesta que tendríamos que superar en breve.






Aunque el día se preveía despejado, una densa capa de niebla nos impidió ver el amanecer.









En toda la ruta careceríamos de sombra, prácticamente no hay pinos y el romero y la carrasca son aquí los reyes del mambo.


Llegamos a la cruz, hicimos un breve descanso para tomar aire y continuamos hacia el vértice.




Un poco más adelante abandonamos el GR por una pista hacia la derecha y después cogimos una fina senda que sale por la izquierda y que nos llevaría directamente hasta el vértice. Hay que estar atentos al inicio de la misma para no pasársela.




Llegando al vértice había mucha más niebla ya que entraba desde la otra vertiente de la montaña.



Y con este ambiente que no carece tampoco de atractivo nos preparamos para hacer las fotos de rigor.




 


Ahora debíamos seguir la senda que recorre el cortafuegos en sentido Oeste por la parte superior de las lomas.










Pretendíamos almorzar en el Alto de las Mentiras y se veía perfectamente el trazado de la senda recorriendo las elevaciones delante de nosotros. A nuestra derecha había una valla con alambre electrificado para contener a un rebaño de vacas. Escuchamos el ruido de los cencerros y las vimos a lo lejos. Algunas eran de color negro y tenían el aspecto de toros bravos, aunque no lo son, sino no estarían cercadas por unos simples hilitos.







En la misma senda y al lado de la valla alambrada nos paramos a almorzar, con una temperatura fantástica.





Empalmamos con la pista del Camí Vell de Moixent que nos iría bajando sin dificultad pero sin pausa hacia la carretera. Casi llegando a la misma, nosotros nos desviamos hacia la izquierda en una bifurcación para visitar un horno de cal bien conservado.












A lo lejos nos llamaba la atención con la combinación de colores la belleza del paisaje y la acerqué con el zoom. Juan Carlos decía que le parecía sacado de algún lugar de La Toscana. Desde luego la escena es digna de un buen lienzo.


Continuamos y después había un montón de colmenas de abejas en la pista, por lo que procedimos a bordearlas por la izquierda sin problemas.



Llegamos a la carretera, que había que cruzar, pero la foto del satélite engaña y un terraplén no permitía bajar a la carretera, por lo que la seguimos un poco por la parte superior hacia la derecha y el terraplén fue haciéndose más pequeño, hasta llegar a una altura de poco más de un metro y por allí bajamos. Hay otra opción más sencilla y es que en la bifurcación donde nosotros nos fuimos a la izquierda para visitar el horno de cal, seguir hacia la derecha la pista y nos hubiera llevado a la carretera y después, siguiendo por ésta, acceder a la continuación de la ruta.
 
Continuamos por la pista del otro lado de la carretera y al rato volvimos a encontrarnos con otro gran grupo de colmenas al lado mismo del camino. En esta época están muy calmadas, pero habría que evitar pasar tan cerca en primavera o verano, cuando están más excitadas ya que, aún así, algunas sobrevolaron sobre nuestras cabezas.


Justo cuando terminaba la última caja de las colmenas nacía una senda con bastante desnivel que nos llevaría hasta el fondo del barranquito. Aunque tiene pendiente, el terreno hace que el pie se sujete bien y no ofrecía mucho peligro de resbalones.









Llegamos al fondo del barranquito y paseamos por esa zona, que sería la más frondosa de la jornada.



La senda enseguida nos sacaría del ensueño, volviéndonos a hacer subir para buscar el segundo vértice de la jornada. 











Manteniendo un suave ascenso llegamos al Vértice de Los Cabezos, donde inmortalizamos el momento.







Desde allí podíamos ver la Serra Grossa, a la que habíamos subido al principio de la mañana y se marcaba claramente la primera y empinada subida que hicimos.




La senda nos fue bajando dulcemente hacia los campos y la llanura, escuchando todavía tiros muy cercanos.



Aún quedaban "cabrotets", pequeños racimos de uva muy dulces en las vides y no dejamos de saborearlos.







Volvimos a coincidir con el GR-7, que nos llevaría de nuevo a los coches. Detrás de una casa podíamos ver la subida que hicimos en la mañana.


Cruzamos un puente bastante aéreo y sorprende cómo el pequeño barranquito
que íbamos siguiendo conseguía ese encajonamiento en ese punto. Enseguida llegamos a la carretera, la cruzamos y ya estábamos en la pinada y en los coches, terminando así la ruta.


Os dejo con un Capítulo más de "Las Flores de Paco":






















 
 
 
Una ruta sencilla que no conviene hacer en verano ni en épocas de calor porque carece de sombras y de agua, pero que justamente por su sencillez y por las vistas que ofrece, también tiene sus alicientes. Nos hemos quedado con una buena sensación y los 16 km no se han hecho nada pesados. Tened cuidado en bordear las dos zonas de colmenas por si acaso. La primera es muy sencillo yendo por la izquierda. La segunda habría que verlo, ya que la senda comienza justo donde acaban las colmenas y la pista, pero supongo que tampoco resultará nada difícil hacer un pequeño rodeo.
 

 
 
 
 
Un saludo a todos y hasta la próxima.
Podéis descargar el track de la ruta pulsando aquí: PABLOONCE



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