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sábado, 22 de abril de 2017

2017 - 04 - Vértice Picarcho (1301 m) y Laguna de Talayuelas / A+ 419 m / 12 km

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Este sábado nos saltaríamos nuestra lista de vértices por poco. La ruta propuesta era subir al vértice geodésico Picarcho, de 1301 m de altitud, situado en el Término Municipal de Talayuelas, Cuenca, aunque como está en la frontera divisoria de Valencia, también se le conoce como el Pico más alto de Tuéjar.




Para llegar al punto de inicio seguiríamos la A-3 hasta Utiel y allí cogeríamos la N-330 y pasaríamos por Sinarcas y Casillas de Ranera, aparcando en las proximidades de la Laguna de Talayuelas.





La ruta se la vi al senderista Cortoni en wikiloc. Combinaríamos pistas con sendas  y algún campo a través por un barranquito en ascenso. 

Como el tiempo está loco, llegamos al punto de aparcamiento con una temperatura de cero grados a finales de abril. Aunque como no hacía viento y lucía el Sol, pronto subiría el mercurio.








Pequeño lapsus al iniciar. Al ir hablando cogimos el camino de vuelta en lugar del de ida y cruzamos un campo abandonado para ir a la pista correcta. Me había preparado desde casa un track alternativo que consistía en variar la primera parte del recorrido subiendo desde el inicio por toda la cresta de esa Sierra hasta llegar al Picarcho y después hacer el regreso normal. Vimos que el monte aquí es bastante agradecido y no está muy tupido, consistiendo en su mayoría en jaras, por lo que pienso que sí que hubiera sido factible, pero al final decidimos hacer lo que estaba previsto y disfrutar relajadamente.




Pasamos por un antiguo horno de cal y al lado había otra señal en la que se anunciaba la presencia de un pino singular.




Por supuesto nos acercamos a ver esa singularidad, que es un pino con varias garras y grandes dimensiones.






Al poco llegamos al barranquito que teníamos que subir. Nos hizo gracia la pregunta de Manel: "¿Pero no hay sendero?".



Según el mapa topográfico habría una antigua senda que subía por el interior, pero ahora el inicio estaba bastante enmarañado y aunque la crónica que había leído decía que se subía mejor por la parte de la derecha, lo vimos mejor por la izquierda y rectificamos y así lo hicimos. Subimos por la izquierda y un poco alejados del barranquito ya que se caminaba muy bien por la zona limpia de las losas de rodeno y no había vegetación que lo impidiera.



Como veis por aquí se sube muy bien. Además se trata de llegar a una pista superior que cruza la montaña.







En la subida, que rápidamente nos había quitado el frío, vimos que las jaras aquí son algo distintas a las que estamos acostumbrados, siendo más altas, con las flores más grandes y con unos puntos de color granate en sus pétalos.





Llegamos a la pista y continuamos por ella hacia la derecha. Tramos con Sol y sombra entre los pinos en un ambiente precioso.


La vista se nos perdía hacia la derecha viendo al fondo Sinarcas y los campos de cereal pintados de un verde intenso.





Dominaba en el horizonte la silueta del Pico Ranera. Me preguntaron en varias ocasiones si había subido allí pero, aunque me era familiar no lo recordaba y eso que por su posición prominente debía tener vértice. Decidí comprobarlo cuando llegara a casa y consultara los mapas.



Vi que sí que tenía vértice en su cima pero que, aunque según el mapa topográfico, el Pico está claramente dentro de Valencia, el Instituto Geográfico Nacional se lo asigna a Cuenca y por eso no estuvo en nuestra lista. Es un pico con unas vistas muy buenas y de 1424 metros de altitud al que le haremos una visita en breve.


Llegamos al cortafuegos y nos salimos de la pista por la izquierda para encarar la subida por ahí y de nuevo sonreímos ante la pregunta que Manel hizo otra vez: "¿Pero, no hay senda?".

El cortafuegos se subía sin problemas y llegamos a otra pista superior que nos acabó de dejar en las cercanías del vértice.


Precioso. Las vistas, que desde este vértice dan en la otra cara a unos acantilados y una caída a pico, mostrándonos como dominantes de todo el paisaje, son espectaculares. Además, ese tipo de pinos tan saludables y frondosos mezclados con las formas de las rocas de rodeno hacen de ese lugar una visita muy recomendable.



Impresionante.





Aquí tenemos el Picachu, perdón, el Picarcho...





Estaba claro donde íbamos a almorzar. En esas rocas que daban al vacío y con unas panorámicas de impresión. Al Sol y sin viento, se respiraba en aquel lugar una atmósfera tan apacible que nos demoramos más de 40 minutos en disfrutar de todo aquello. A eso habíamos venido.



Tras esa parada mágica reanudamos nuestra ruta bajando a la pista y siguiendo ahora por ella, que nos haría dar la vuelta y dirigirnos por el Camino de la Jarra hasta el lugar por donde en la mañana habíamos subido en el primer campo a través, al lado del barranquito.


El descenso es cómodo y muy agradable, siendo acompañados a los lados por las formas caprichosas de las rocas de rodeno.



De nuevo la figura del Pico Ranera llamando nuestra atención. Tranquilo. En breve te visitamos.



Este año el monte está precioso con las lluvias caídas.















Seguimos encadenando pistas en nuestro descenso hasta que pasamos de nuevo por el Pino Singular y el Hornillo y después tomamos la pista que nos salía por la izquierda para continuar bajando y dar la vuelta por su parte izquierda a la laguna. Bonitas imágenes con la laguna, los campos de trigo verdes y el Pico Ranera en el horizonte.




Y ésta por si queréis un relajante salvapantallas.





La presencia de la Laguna de Arriba fue casi la última guinda de la ruta. Un lugar que por sí solo ya vale una visita. La laguna es estacional, lo que quiere decir que no siempre tiene agua. Tuvimos la suerte de pillarla en todo su esplendor.








Disfrutaban jugando en su superficie varias manadas de aves que después supimos que eran gallipatos, porque lo decía la inscripción del cartel de la laguna.





Otro momento para disfrutar de la contemplación.




Al otro extremo de la laguna había una antigua casa de riego que se ha habilitado como zona de observatorio de aves.






Un poco más allá llegamos a los coches y al área recreativa. Está muy bien acondicionada. Dispone de fuente, que en esos momentos no tenía agua y varios paelleros. El complejo tiene forma de "L" con tres mesas con sombra en cada lado y en el vértice una zona cubierta con una gran chimenea corrida. Apúntatelo, Juane, como lugar para dejar los coches y hacer la posterior parada de la comida, jeje.


Al lado mismo de este lugar hay un mirador literalmente colgando de las lajas de rodeno que dan al Barranco de la Chapedilla y que en este punto está bastante alto y se domina en ambos lados. El agua corría por su fondo formando pozas.















Sin más nos despedimos de ésta muy agradable ruta que seguro que figurará en nuestra lista de "repetibles" porque es cómoda de hacer, muy agradecida y con unas vistas de la laguna y sobre todo desde el vértice sencillamente impresionantes.


La altitud acumulada son 419 m.



Un saludo a todos y hasta la próxima.
Podéis descargar el track de la ruta pulsando aquí: PABLOONCE.



1 comentario:

  1. Hola a todos,
    una ruta genial, que con la compañía mejora.
    Muy recomendable.
    Gracias Pablo por todo.

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