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domingo, 2 de julio de 2017

2017 - 07 - Vértice Santa María desde Fuente la Vallesa (2ª vez) / A+ 560 m / 16 km

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La ruta propuesta para esta semana la tuvimos que cambiar porque estaba muy cerca del incendio de la Calderona, que al final ha calcinado un tercio del Paraje Natural en una semana de un calor de poniente excesivo. Mala suerte para los que verdaderamente disfrutamos del monte.

En su lugar y a última hora propuse un cambio para hacer una cercana y que ya hacía mucho tiempo que habíamos recorrido, ya que la hicimos en julio de 2012 y todavía, a pesar de las muchas rutas realizadas, guardaba buenos recuerdos de ella.


Volveríamos a subir al Vértice Santa María, nº 73 en altura de la Comunidad Valenciana, con 1138 m de altitud. Saldríamos desde la fenomenal Área recreativa de La Vallesa, que tiene mesas y un césped muy apetecible, pero lo que más destaca es su fuente de 3 caños que día y noche da un agua excelente y buenísima.

A la cita sólo acudimos Luis, que venía con nosotros por primera vez y un servidor y siendo poco más de las 7 de la mañana ya estábamos en la fuente, sorprendidos con una temperatura de sólo 13 grados. Yo, que iba en pantalón corto y manga corta, tenía hasta fresco. Este tiempo está loco.




Las mesas, fenomenales, se las debieron encargar al mismo proveedor que el que las puso en Fuente Umbría, cerca de la Rambla del Quixal.


Comenzamos a caminar a buen paso para quitarnos el fresco de encima, recortando directamente por donde volvimos la otra vez en lugar de seguir por la pista y así nos ahorrábamos una vuelta de la pista.



Seguimos una sucesión de pistas atentos a los desvíos y viendo cómo debían estar cayendo pequeños chaparrones en algunas zonas.



Veíamos de vez en cuando la directa subida que se dirige hacia el Tejo.




Pero nosotros nos centrábamos con las nuestras. Desde aquí teníamos una buena vista de las sendas que recorreríamos a continuación.






La senda que nos alegró encontrar limpia hace 5 años por la falda de la Sierra del Burgal, ahora lo estaba todavía más y ya era una senda que había llegado para quedarse. De hecho algún pastor había pasado el rebaño por allí, con lo que su permanencia creo que está asegurada.





En la otra vertiente nos volvió a extrañar el gran trabajo hecho con piedra sobre las lajas naturales y no se le veía una clara explicación, porque por arriba no circula ninguna pista, si tampoco parecen terrazas cultivables en alguna época...



Continuamos hasta el estrechamiento que hace el Barranco de las Colochas con los Frailecicos y nos desviamos en bajada hacia la izquierda para visitar las pinturas rupestres del Burgal.










Poco se ve de las pinturas, e incluso con las rejas, se aprecia en el lateral de la izquierda cómo si hubieran golpeado la pared para intentar expoliar algo que sólo tiene sentido si se ve en el lugar en el que algunos antepasados de estos que se creen más civilizados hombres de las cavernas, las pintaron en un ambiente natural.


Volvimos a la senda que llevábamos y un poco más adelante hay que estar atentos porque hay que abandonar la que continua recta para desviarse en un ángulo agudo hacia la derecha por otra menos evidente. Por suerte en este tiempo alguien que la ha recorrido desde aquella vez ha pintado puntos amarillos que coinciden con el track y ayudan en su seguimiento y también a que todos vayamos por el mismo sitio para causar el menor impacto posible.

Como en la vez anterior vamos por la parte izquierda del barranquito, próximos a las formaciones de piedra que se nos van ofreciendo en la ladera y con las que se puede jugar con mucha facilidad a "los parecidos".


Esto es lo que se nos ofrecía por delante. El barranco, aunque se aprecia de vez en cuando limpio y circulable por su su fondo, de vez en cuando se enmaraña. por lo que ir por aquí, a media altura es una apuesta más segura.



Disfrutando.





Tanto de las formaciones como de las vistas que se van formando a nuestras espaldas.



Y de los equilibrios inestables.






Este lugar pudo haber sido un buen marco para que expusieran sus pinturas aquellos antepasados.






Uno de los puntos amarillos que ahora ayudan en el seguimiento.




Hace cinco años, la primera vez que la hicimos, trazándola sobre mapas, llegó un momento en que subimos campo a través hacia la izquierda para aproximarnos al vértice y no encontramos demasiadas dificultades. En esta ocasión decidimos seguir los puntos amarillos para ver si también nos conducían arriba y por dónde.

La verdad es que es mejor subir siguiendo los puntos amarillos. Siguieron la senda un poco más y se acercaron a los grupos rocosos y después continuaba la sendita, eso sí, difusa, porque no pasa mucha gente, subiendo hacia la izquierda y haciendo el desnivel muy facilito.

Llegamos al collado y ya teníamos a la vista el fenomenal emplazamiento del vértice geodésico.




Una vista atrás nos permitió ver a lo lejos la chopera donde se encuentra la Fuente de la Vallesa y el lugar donde habíamos dejado el coche.








Nos deleitamos almorzando en el mismo vértice, ya que la temperatura era fenomenal y la brisa fresca. Ya lo dijmos la otra vez, pero vuelvo a repetirme. Entra éste en la categoría de ser uno de los vértices mejor emplazados que he visto de los muchos que llevo visitados, tanto por su ubicación en el promontorio rocoso como por las fenomenales vistas que tiene en 360 grados. Una pasada.



En estas fotos se aprecia el empinado circo por el que tendríamos que bajar a continuación, pero eso sería después del gratificante momento del almuerzo.









Costaba irse de allí, pero había que seguir. Bajamos de las rocas del vértice y caminamos por esa crestita para ver el mejor lugar por el que iniciar el descenso hacia la derecha.


Otra panorámica del circo.


Aquí no vimos en principio los puntos amarillos, así que trazamos unas zetas para suavizar la bajada, yéndonos primero hacia la izquierda según se baja y después hacia la derecha, que es por donde bajamos la otra vez y sabíamos que se podía continuar bien.

Aquí tenemos a Luis afrontando la complicadilla bajada, en la que hay momentos en que tiene bastante inclinación y hay que tener precaución para no resbalar.





Cuando llegamos a la parte izquierda rocosa ya vimos de nuevo las indicaciones amarillas. Descenderíamos ahora hacia la derecha buscando la cabecera del barranquito para después seguir la difusa senda, que a veces nos iría cambiando de vertiente y en otras ocasiones circularíamos directamente por su lecho.




Vista atrás de lo que habíamos bajado.


De vez en cuando alguna fita de piedras, que también ayuda.




Un circo precioso que no nos cansábamos de mirar hacia atrás.



Ya llegábamos a la civilización y a las pistas y los campos labrados.



Nos desviamos más adelante hacia la izquierda en un pequeño tramo de ida y vuelta hacia esta chopera. Es donde teóricamente se encuentra la Fuente de la Gota. La otra vez también estuve un rato buscándola pero no la encontré. En esta ocasión volví a meterme entre los chopos y subí hacia la izquierda, hasta las rocas, pero tampoco vi ninguna fuente. Así que volvimos a la pista y continuamos.









Pendientes de los desvíos entre las pistas llegamos por fin al húmedo desvío que habíamos cruzado en la mañana y al fondo ya teníamos nuestra chopera, la Fuente de la Vallesa y el coche. Quizás este último tramo, desde la finalización del barranco hasta el final sea el más monótono, porque hay que seguir durante bastante rato sobre pistas. Hay una forma de hacerlo más entretenido. Vimos muchos cerezos abandonados en el recorrido de estas pistas finales, de manera que si se tiene la vista de hacer esta ruta a finales de mayo o principios de junio, que es cuando maduran, seguro que las cerezas de los árboles asilvestrados que se vayan encontrando, alegran el recorrido.





Un saludo a todos y hasta la próxima.
Podéis descargar el track de la ruta pulsando aquí: PABLOONCE



3 comentarios:

  1. Guapa manera de coronar este monte, que ahora se le reconoce algo su valía como panorámica de primer orden. Para mi fue uno de mis primeros "miles" allá por principios de los noventa. Luego he vuelto hace pocos años (crónica en mi blog).

    Este invierno con Dani, hacíamos una ruta por la Sierra de los Ajos y el Hierbas, y comentábamos lo atractivo de ese circo; nos lo apuntamos como una posible excursión. Ahora viendo tu crónica y que esta algo señalizada, a buen seguro tendrá el Santa María una tercera parte para mi.

    Salud y mucho monte.

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    1. Hola Javi, la verdad es que ese circo visto desde el vértice es bastante espectacular y desde abajo una vez recorrido también. Las rocas que se ven enfrente me llamaban atrayéndome para que las recorriera como las sirenas a Ulises. Para bajar el circo hay que ir hacia la derecha, hacia una zona rocosa y desde allí seguir el track y ayudarse por los puntos amarillos que alguien amablemente ha puesto en el recorrido.
      Un saludo.

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  2. estupenda crónica con la documentación fotográfica

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